Carta de Libertad

La difícil decisión de Zizou

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Este domingo día 6 de mayo se enfrentan, como todo el mundo sabe, las dos superpotencias del fútbol español y mundial: el FC Barcelona y el Real Madrid. Un partido que suele revolucionar el mundo y alterar los ritmos cardíacos por doquier. Es difícil imaginarse que un Clásico en las últimas jornadas de liga no tenga emoción ninguna y que no sean de vital importancia los tres puntos para conseguir el título liguero. Sin embargo, esta vez nos hayamos ante un Barça- Madrid en el que los azulgranas ya han sido coronados como campeones de la competición doméstica en Riazor y los blancos tienen la mirada puesta en Kiev, su última bala para no catalogar de fracaso absoluto su bagaje de esta temporada. Nos espera pues, un Clásico descafeinado.

El Barça intentará ponerle la guinda al pastel

El próximo domingo en el Camp Nou podrían darse un sinfín de posibilidades. Mi opinión es que los de Ernesto Valverde, flamantes campeones del doblete, a pesar de la debacle de la Champions, con los deberes hechos esta temporada y sin ninguna presión, saldrán a por todas ante su eterno rival para hacer más leña del árbol caído. No dudo en absoluto que no habrá descansos ni concesiones, sino que el esquema titular será el de las grandes ocasiones, su once de gala.

Zidane se juega algo más que un título

Ahora bien, no querría estar en la piel de Zinedine Zidane ahora mismo, puesto que se le avecina un marrón que puede ahogarlo en sus propios excrementos. ¿Por que? Muy sencillo. El 24 de mayo es la final de la Liga de Campeones en Kiev. Mañana tiene que acabar de hacer los deberes en el Bernabeu frente al Bayern de Múnich de Heynckes y hacer bueno el 1-2 de la ida. Si no logran pasar a la final de su competición fetiche, los de Chamartín habrán tirado la temporada y solo les quedará no sumar un nuevo ridículo frente a su verdugo. Si por el contrario el Real Madrid mañana se convierte en finalista europeo, los quebraderos de cabeza de Zizou aumentan, pues una derrota abultada frente al Barcelona podría dejar moralmente tocados a sus jugadores.

El problema de no tener a Morata, Mariano, James, Pepe…

En el caso de que el conjunto merengue llegue a la final, sería arriesgado jugar en el feudo de tu rival con los Llorente, Ceballos, Vallejo y compañía, que además de no haber tenido minutos durante la temporada no han estado al nivel que se esperaba de ellos. De este modo más conservador, Zidane podría ahorrarse lesiones de alguno de sus jugadores que serían un serio contratiempo de cara a la consecución del único título posible de la temporada. Si por el contrario, opta por jugar con todo, como se suele decir, puede salirle mal la jugada tanto si gana como si pierde en territorio culé, si después no consiguen levantar la orejuda.

No me cabe ninguna duda que en las dos últimas jornadas, no asumirá riesgos innecesarios y jugará con el equipo «B». Pero entiendo que por rivalidad e historia ni se puede ni se debería tirar un Barça-Madrid a la basura sin pelear, a pesar de que el ganar o no sea de lo más nimio.

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