Carta de Libertad

Cañizares: «Marcelino no solo cumplió los objetivos, sino que los superó»

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FOTO: Levante-EMV.

 

En cuanto a tu trayectoria, ¿crees que Capello y sus preferencias por porteros de mayor estatura truncaron tus posibilidades de triunfar en el Real Madrid?

Bueno, es evidente que Capello tiene la idea de que los porteros tienen que ser muy altos. A mí, como mido aproximadamente 1,80 o 1,81, no me fue bien con su decisión. Aunque no hay mal que por bien no venga, ya que me fui al Valencia encantado.

 

Tu palmarés es envidiable: dos Ligas, dos Copas, una Supercopa de España, una Copa UEFA, una Supercopa de Europa y dos subcampeonatos consecutivos en Liga de Campeones, en 2000 y 2001. No pudiste ganar ni la Champions League ni ningún trofeo con la selección absoluta. De haber podido, ¿cuál de los dos hubieses preferido ganar?

Con la selección solo pude ganar las Olimpiadas del 92 con la sub-23. Elegir entre un título con la selección absoluta como un campeonato del mundo o una Eurocopa, o una Champions con el Valencia es como elegir entre papá y mamá, no sabría qué responderte a eso. Obviamente las dos cosas generan una ilusión tremenda.

 

En el Valencia, sin embargo, no todo fueron vítores y aplausos, también hubo malos momentos. Cuando llegó Ronald Koeman, decidió prescindir de ti, de Albelda (el capitán) y de Ángulo. ¿A quién consideras más culpable de aquella mala época: a Koeman por dejaros a un lado o a Soler por permitirlo?

Bueno, no lo sé, tampoco pregunté realmente si la culpa era de Koeman o de Soler. Era evidente que en esa estructura podía ocurrir cualquier cosa, lo cual no tenía por qué tener relación con los rendimientos deportivos. Cuando un club no tiene una buena estructura suceden cosas así… Yo sobre todo lo lamentaba por el club. Y de esos barros a estos lodos. Desde entonces el Valencia tiene un problema económico tremendo, heredado de Juan Soler y de las decisiones que se tomaron.

 

FOTO: Sportyou.

Como valencianista ¿qué te pareció la salida de Marcelino García Toral de Mestalla? ¿Fue otro error de la directiva?

Más que un error fue una salida inmerecida. Soy una persona a la que le gustan las cosas justas. Si tienes que echar a un entrenador, que sea porque no cumple con los objetivos. Marcelino no solo cumplió, sino que los superó. Por este motivo hay cosas que no entiendo, y me revelo contra ellas porque me gusta ser una persona justa.

 

Toca hablar también de Albert Celades. Los resultados del Valencia desde que llegó al banquillo son alentadores, sin embargo, también ha recibido derrotas abultadas contra Osasuna y Ajax. ¿Qué balance haces de los primeros dos meses de Celades en el cargo?

De momento está manteniendo la dinámica del equipo y sigue con opciones en todas las competiciones, hecho que no me parece poca cosa. Ojalá que las mantenga durante el año y que luego, en los últimos meses, se la puedan jugar al éxito o al fracaso. No obstante, por ahora cumplen el objetivo, lo cual valoro positivamente.

 

El Valencia actual, a pesar de contar con grandísimos jugadores como Parejo o Rodrigo, está lejos de poder formar parte de la etapa dorada valencianista. ¿Consideras capaz a este Valencia de marcar una época como lo hicieron antaño el formado por Cañizares – Ayala- Albelda – Baraja, etc., o el formado por Villa- Silva- Mata- Pablo Hernández?

Hubiera sido más optimista con Marcelino y con Mateu (Alemany), pero dado que soy una persona que cree en la estructura de los clubes y en el buen trabajo, pienso que no es imposible. Ahora mismo, carente de estructura como está el Valencia, le veo un presente bueno a corto plazo porque tiene un buen equipo de fútbol, generado por la arquitectura de Mateu y de Marcelino. Sin embargo, a medio-largo plazo tienen que demostrar esa capacidad de generar un buen equipo, seguir en esta línea y mejorar lo que había. Por tanto, equiparar esto con los éxitos de aquella época me parece muy lejano, pero habrá que esperar para ver si se puede comparar. De momento, no.

 

FOTO: El Economista.

Claudio Ranieri, quien te apodó el Dragón de Puertollano, logró todo un hito conquistando la Premier con el Leicester. ¿Crees que se podría dar la sorpresa de que un equipo como el Granada o el Getafe, por ejemplo, ganase LaLiga próximamente?

No, me parece que no. Hasta que no lo vea… Hasta que no haya un equipo capaz de competir por LaLiga como el  Madrid, el Barcelona, el Atlético de Madrid o, en algún momento, el Valencia, es decir, los equipos que han ganado la liga los últimos 20 años, no creo que suceda un milagro. Los milagros me gusta creérmelos cuando los veo, pero de momento este me parece muy improbable.

 

En cuanto al Celta, equipo que también defendiste, ¿qué le ocurre? Este año se ha reforzado muy bien con jugadores de calidad como Santi Mina, Rafinha o Denis Suárez, pero se encuentra en puestos de descenso. ¿Será capaz de revertir la situación con el cambio de entrenador?

Con el Celta sufro mucho porque es un equipo que me dio la oportunidad de jugar en Primera División y le tengo un gran cariño, por lo que me gustaría ser optimista con la plantilla y con todo, pero de momento toca vivir la realidad, que es salir de esa situación en la que está. Creo que no va a ser fácil porque hay mucha competencia, y los rivales están compitiendo muy bien. Me gustaría ser optimista, pero ahora mismo tengo el corazón en un puño.

 

En el Barça, debido a las críticas y a los malos resultados, Valverde podría tener contadas las horas en Barcelona. Suena Ronald Koeman para sustituirle. ¿Crees que viendo la progresión de Holanda desde que llegó al cargo podría ser el entrenador que el Barça necesita? ¿Podríamos decir en relación a las declaraciones que hiciste del holandés en 2017 que lo que ha hecho con Holanda ha sido crear un proyecto nuevo desde cero?

Pues si Koeman es entrenador del Barça, lo analizaremos y lo juzgaremos en función de sus resultados y de su juego. De momento es una utopía porque está Valverde.

 

Para terminar, ¿Cañete es feliz como analista deportivo? ¿Podríamos verle como técnico en el futuro o está totalmente descartado?

Como técnico está totalmente descartado. Sí que es verdad que hay muchas cosas que me gustan y algún día no descarto animarme a la representación, intermediación, despachos, etc. Como entrenador, un no rotundo.

 

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