Carta de Libertad

Tino Pérez: «Tengo más similitudes que diferencias con Jesús Velasco»

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FOTO: Futsal corner.

 

Faustino Pérez Moreno Gómez (51), conocido popularmente como Tino Pérez, es uno de los mejores entrenadores españoles de futsal del momento avalado por títulos conseguidos, entre los que destacan 4 Copas de Europa, 7 Ligas, 2 Copas y 1 Supercopa, entre otros muchos trofeos y subcampeonatos. Además, de una amplia experiencia internacional que le llevó a Inter Movistar con el objetivo de recuperar la mejor versión del equipo de Torrejón de Ardoz. Una temporada después de su firma por el equipo de José María García, el que fue designado como mejor técnico del mundo en 2013 concede una entrevista en exclusiva a Carta de Libertad para hacer un repaso de su carrera y darnos su visión acerca de como avanzarán los acontecimientos por el COVID-19.

 

Buenas tardes, Tino

Hola, buenas tardes

 

¿Cómo fueron tus inicios en el futsal? ¿De dónde proviene esta afición tuya por el fútbol sala?

Sí, practicaba diferentes deportes: baloncesto, karate, etc, además de fútbol. Entonces, con 8 años conocí el fútbol sala y empecé a jugar.

 

¿En qué equipos jugaste durante tu infancia?

Sobre todo en equipos locales. Entonces en Toledo había competición bastante maja y potente para ser una liga local. La llegada de un entrenador llamado Cebo que hizo que de esa liga local al año siguiente comenzará a jugar en División de Honor. Estuve jugando en División de Honor dos temporadas, pero entonces yo era joven, no recibía salario… Y había que hacer otras cosas. Ya desde entonces me iba quedando con muchas nociones de los entrenadores y a partir de ahí empecé a jugar en Plata y en Nacional C. Empecé a entrenar pronto también, con 18-19 años, y llevaba a niños y lo compatibilizaba todo, aunque al final empecé a entrenar más a adultos y, francamente, creo que acerté.

 

Empezaste en las filas del Toledart, siendo el segundo del que ahora sustituyes en el banquillo de Inter Movistar.

Bueno, realmente empecé a entrenar en la parroquia de Santa Leocadia. El equipo se llamaba Carnicería Rafa. Después de eso, empecé a compaginarlo con el equipo de Toledart. Es cierto, que empecé jugando de jugador y en diciembre también de ayudante de entrenador con Cebo y con Carlos Giménez. Cebo es un entrenador brasileño mundialmente conocido, pero Carlos Giménez es otro entrenador del que aprendí muchísimo. Estuve tanto en Plata como en División de Honor como su ayudante, pero en el año 1997 cuando se queda Jesús Velasco, se me da la opción de opción de ser su ayudante y, por supuesto, acepté.

 

¿Qué aprendiste de Jesús en esos primeros compases tuyos en los banquillos?

Imagino que aprendería bastante, pero como hace 20 años me cuesta recordar ese tiempo que compartimos (risas). El tiempo me llevó a una situación en que la consecuencia fue que yo me quedé como entrenador.

 

¿Qué similitudes y diferencias crees que tienes con tu antecesor en el cargo, Jesús Velasco?

Creo que tengo más similitudes que diferencias. Entendemos de manera similar el futsal, por lo que el cambio no es muy brusco tampoco. Eso sí, tenemos matices diferentes en defensa y algunos también en ataque. Pero, francamente el equipo bebe un poco de la misma fuente, aunque luego cada uno la ha adaptado y tiene su propia forma de hacer.

 

¿Qué recuerdos tiene Tino del Talavera, el equipo en el que empezó a entrenar al máximo nivel y con el que obtuvo un gran éxito?

Francamente, no recuerdo muy bien aquella época. Sé que no comenzamos bien de resultados y estuve a punto de salir del club, pero el hecho de estar rodeado de amigos hizo que con esa continuidad de confianza termináramos ganando la competición. Eso con 26-27 años, rompía un poco la situación de otros entrenadores con más edad y experiencia. Irrumpía un entrenador joven, en un equipo joven. Luego, jugamos tres finales en la siguientes temporadas, si mal no recuerdo.

 

Después te vas a Playas de Castellón y sigues ganando. ¿Cómo viviste todas estas sensaciones?

Pues me dio más credibilidad. Llegar a Playas era un objetivo importante. Ese Playas al que yo llego, viene de ganar por primera vez una liga contra nosotros precisamente. La verdad es que fue un máster para entrenadores, esos tres años. Fue una lucha constante dentro y fuera del campo. A nivel de gestión, me exigió muchísimo. Comenzamos ganando la liga y repitiendo título, cosa que no era fácil, pero no sin problemas. Siempre acompañado de muchísima presión y también malos resultados, momentos en los que parecía que me iban a despedir… Al final hicimos un gran campeonato de Europa, nos alzamos con el título y eso nos dio todavía más confianza para afrontar un final de liga muy duro. De hecho, yo no estaba muy contento a pesar de haber ganado. Sin embargo, otros factores más allá de lo deportivo, hicieron que nos quedáramos.

 

Es interesante esto que nos cuentas. A pesar de haber ganado eras crítico con cómo se habían hecho las cosas.

Así es. En Castellón la mayor parte de los títulos no los he celebrado. La situación que manejaba no permitía demasiadas alegrías. Aún así, mientras que de resultados no tengo mucha queja, a nivel anímico fueron tres años como digo de máster.

 

Entonces, por la presión y las situaciones que comentas, ¿no está hecha para todo el mundo la profesión de entrenador?

Totalmente. Además, si tienes un plantel competente y estás rodeado de buenos amigos, mucho mejor. Sin embargo, al final el entrenador es el que asume todas las responsabilidades. Los ayudantes solo son los ayudantes, no tienen ese papel de protagonismo ni de responsabilidad. Yo he estado en ambas situaciones y no es lo mismo. Por muy buenos ayudantes que tengas, todo el peso cae sobre el entrenador. El año que ganamos en Italia hace dos temporadas, perdimos el primer partido de la final de liga y también me querían despedir y yo no lo sabía, pero sé que el presidente preguntó y al final, bueno pues los jugadores me respaldaron y acabamos ganando esa final. Debes ir gestionando buenos y no tan buenos momentos. Al final es una cuestión de experiencia y el entrenador debe estar preparado para todo tipo de situaciones.

 

Luego pasas por Azkar Lugo, Polaris World Cartagena y Armiñana Valencia, antes de irte a entrenar por toda Europa. ¿No tenías miedo de ir a países como Rumanía, Rusia, etc., a entrenar?

Me dio mucho miedo. De hecho, no iba a salir, pero algunos amigos, como Iván Martí, que fue mi ayudante en Armiñana Valencia, y Javier Lorente que ahora es mi director deportivo,  me animaron a que afrontara esa aventura. Siempre les estaré agradecido por ello, ya que desde entonces siempre he estado casi 12 temporadas fuera de España y creo que ha sido muy enriquecedor.

 

Y tengo que preguntártelo. Con tu palmarés, ¿por qué motivo escogiste irse a un equipo de la liga rumana, habiendo tantas otras ligas con más nivel?

En ese momento, yo estaba renovado por Valencia, pero vino una crisis de ladrillos, nos deja a todos fuera del equipo. Entonces, como era tarde no hubo tiempo para tomar la decisión. En estos casos,un entrenador tiene 16 posibilidades, mientras que un jugador tiene muchísimas más. Me salió esa posibilidad en diciembre y me marché para Rumanía. No tenía mucho que perder. Fue una experiencia, inicialmente, potente porque me iba a un equipo que iba último, empatado con otro y, sobre todo, porque eran jugadores que venían de jugar a fútbol 7, por lo que el balón de fútbol sala no lo habían tocado apenas. Lógicamente pues, costó muchísimo, pero también fue grato. Tuve que cambiar actitudes, realizar un trabajo muy técnico, etc., no fue fácil, pero  salvamos al equipo del descenso. Al año siguiente continúo y hacemos un equipo para aspirar al título y, de hecho, hasta diciembre íbamos primeros o segundos, pero al volver de vacaciones nuestro presidente me dice que debido a la crisis hay que hacer las maletas con todo lo que supone: contratos pendientes de cobrar que aún no hemos cobrado… Fue una experiencia difícil, pero enriquecedora en otros aspectos.

 

De Rumanía das el salto a Rusia, al Dynamo de Moscú, otro de los equipos que te ha permitido más éxitos, consiguiendo llegar a la final de la Copa de Europa en tres veces seguidas en cuatro temporadas.

Sí, aunque no ganamos ninguna. Lo que sí ganamos fueron 3 ligas en esos cuatro años, 3 copas, etc., fue fructífero. Gracias a mi ayudante Enric Ibañez, que hizo un poco de puente con Dynamo, ya que estuvo allí un año, cuando tuvieron la necesidad de buscar a un nuevo entrenador mandó mi currículum. Manejaron varios, pero al final se decidieron por el mío.

 

En este sentido, ¿cómo se maneja el «fracaso» de plantarse tres años consecutivos en la final de la máxima competición europea y no obtener la victoria? ¿De qué manera se supera para poder seguir intentándolo tras un chasco tan grande?

No es nada fácil, pero al final tienes que entender que es parte del deporte. Ni los entrenadores ni los jugadores pueden vivir de los buenos o los malos resultados anteriores. No sirve de mucho, hay que centrarse en el día a día. Eramos un equipo muy competitivo y hay que valorar el que fuésemos capaces de llegar a tres finales consecutivas. Lastima que nos cruzamos con el Barça en su mejor momento y el Kairat y no pudo ser.

 

En cuanto acabas tu periplo ruso, fichas por Araz Naxçivan en Azerbaiyán, otro de los países que no es de los más famosos a nivel de futsal, pero que seguro que fue otra gran aventura. A diferencia de en Rúsia que utilizabas interprete, aquí te defendiste mucho con el idioma, ¿no es así?

Sí, la verdad es que cuando llegué a Azerbaiyán ya no necesitaba interprete. Hablaba un poco de rusoñol (risas). Era un país en el que se hablaban dos idiomas, que por religión y cultura tenían similitudes con Turquía. Con el ruso que había aprendido me pude manejar.

 

Claro, porque es muy importante cuando llegas a un nuevo equipo adaptarte a la ciudad,al idioma y a todos estos aspectos.

Pienso que es fundamental que cuando un entrenador llega a un país, debe entender las circunstancias de ese país. Lo primer que tiene que hacer es intentar aprender el idioma. Actualmente, no recuerdo mucho hablar rumano, pero lo entiendo bastante bien.  Por supuesto, hice lo mismo en Rusia; en azerí me sé algunas frases, aunque ya las voy olvidando, pero las utilizo cuando hablo con algún amigo que me queda allí; y en Italia también. Es cierto que en Rusia al haber estado más tiempo, conozco mejor el idioma. Me sirvió de mucho adaptarme también a esas nuevas realidades. Francamente, estoy muy satisfecho no solo de lo deportivo, sino a nivel personal, de haber conocido gente que todavía tengo conmigo y todas las otras culturas.

 

Y finalmente, llegas a Italia, al Aqua&Sapone, el último equipo por el que pasas antes de llegar a Inter. Allí ganas la primera liga de la historia del club y esta última temporada perdiste la liga en los playoff.  ¿Cómo lo haces para que tus equipos no experimenten bajones año tras año?

Creo que depende mucho de tus jugadores. Tienen que mostrar esa ambición, esas ganas, ese carácter… Yo en Italia aprendí cosas que hasta antes no había visto, pero sinceramente conté con dos personas que me ayudaron muchísimo que eran Luca Di Eugenio y Paolo Aiello, mi segundo entrenador y mi preparador físico, respectivamente. Además, había otras personas que me ayudaban en el día a día, y eso sumado a la tensión que había por ganar hizo un equipo muy competitivo. De hecho, en las dos temporadas jugamos cuatro finales, dos de copa y dos de liga. Ganamos las dos de copa, ganamos la primera de liga en el quinto partido y perdimos la segunda en el quinto partido también, en la prorroga.

 

Y para cosechar éxitos es tan importante que el entrenador sea un líder como tener líderes dentro del vestuario. ¿Has tenido siempre líderes dentro de todos tus vestuarios?

Sí, es importante conectar con el vestuario. Desde mi punto de vista he tenido más de uno. De todos modos, considero que el entrenador es más líder en categorías inferiores, una vez que estás en División de Honor, creo que el entrenador es una referencia que maneja diferentes liderazgos. Afortunadamente, cuando les he pedido o «exigido» se han puesto siempre a mi disposición y han hecho todo lo que tenían que hacer para tener un nivel de compromiso óptimo para poder ganar. Una cosa es querer ganar y otra es querer pagar el precio. No todos quieren pagar el precio. No puede ser que tu quieras soñar a lo grande y conseguir un objetivo enorme, pero tu sacrificio no sea enorme.

 

¿Alguna vez te has encontrado problemas en este aspecto? Falta de compromiso, actitudes negativas…

Francamente, no lo recuerdo. Yo como entrenador tengo la responsabilidad de convencer a todos, a los que más fácil se convencen y sobre todo a los que más difícil. Para mi el reto está en convencer a estos que a priori no cuentan o no tienen esa ambición porque son importantes y también depende de ellos.

 

Evidentemente, no todo es ser el futbolista titular e indiscutible, sino que a veces saliendo desde el banquillo en un momento dado se puede ser una pieza importante del equipo.

Por supuesto, la clave no está en la cantidad, sino en la calidad. Evidentemente, primero tienes que mostrar calidad en los primeros minutos que disputas, para luego ir sumando progresivamente. Creo que es labor también rol del entrenador, distinguir este rol entre los jugadores y siempre ayudarles a cambiar ese rol a mejor.

 

Siguiendo con este recorrido virtual que hemos hecho por tu carrera, llegamos a Inter Movistar, equipo que te ha fichado para devolver la ilusión a la hinchada interista, después de que con Jesús Velasco, tras unos años gloriosos, no se consiguieran los resultados esperados. Ahora llevas una temporada aproximadamente, vais primeros en la tabla, pero no habéis tenido la misma suerte en  otras de las competiciones. Hasta el momento, Tino, ¿qué balance haces de la temporada?

No sé cómo va a terminar y a mi me gusta hacer el balance una vez concluyen las temporadas. Francamente, como no sé lo que va a pasar, no te puedo contar. Es cierto que no estoy nada contento con la eliminación de copa en Talavera, pero es cierto que jugamos muy bien la semifinal contra Viña Albali. Fueron mejores en el resultado, pero no tengo nada que reprochar a mi equipo, ya que hicieron lo que habíamos planteado, pero a veces el gol no quiere entrar. Creo de de 10 partidos jugados de esta misma forma, tan solo perdemos 1 o 2 y este nos tocó perder. Por lo demás, en cuanto a liga regular, de lo que llevamos hasta ahora también estoy muy contento. Es evidente, no solo por la posición que ocupamos en la clasificación, sino porque nos hemos enfrentado a todos los equipos y, en líneas generales, creo hemos jugado mejor en defensa y en ataque. Cada uno puede opinar diferente, pero los datos son objetivos y están reflejados en la clasificación. Estamos al nivel de un equipo tan contundente como el Barça y al tercer equipo le sacamos una cantidad de puntos considerable. Tenemos a equipos como Palma o ElPozo a bastante distancia y para mi es el primer año en esta liga con un equipo nuevo. No obstante, creo que han hecho un gran esfuerzo los jugadores por adaptarse al nuevo entrenador.

 

Sobre esto, también te quería preguntar. Tanto en Inter como en otros equipos que has estado, has mandado a grandes estrellas. En los deportes de equipo siempre se ha dicho que cuando en el vestuario hay pesos pesados al entrenador le tiembla el pulso. ¿Ha tomado decisiones distintas a las que hubiese tomado por el hecho de estar en un equipo lleno de estrellas?

Normalmente, es cierto que consulto cosas con mi staff y también con los jugadores antes de incluir una variación táctica durante algún partido. Al final, puedo querer una cosa, pero dependo de ellos. Mi idea puede ser más o menos buena, pero los que lo van a hacer eficaz van a ser ellos. Si ellos no creen en lo que les propones, poco puedes hacer. Por ello, siempre estoy abierto a escuchar.

 

Y ¿eres de adaptar tu esquema a los jugadores o personalizarlo en función de las características de estos?

Soy de adaptarme un poco, pero tengo mis ideas de juego: en defensa a través de la presión, como he hecho en todos mis equipos, y luego en ataque me gusta mucho la movilidad. No descarto 1 vs 1 y me gusta la velocidad. A todo esto no puedo renunciar. Es cierto, por ponerte un ejemplo, en Movistar Inter, hay jugadores con unas características tan específicas como Elisandro, y cuando está en el campo tratamos de variar el juego para sacar más rendimiento de esas características propias.

 

Y ahora pregunta obligada. Ricardinho y Carlos Ortiz terminan contrato este junio y han decidido fichar por el ACCS París. ¿Crees que quizás, por la situación que estamos viviendo actualmente, quizás a pesar de que les venza el contrato, se permite que acaben la temporada con vosotros?

Si se llega a competir, por que no. Hasta el 30 de junio tienen contrato. Creo que la situación no pinta para eso, pero no puedo descartar absolutamente nada. Estoy preparado para todo (risas). Imagino que ellos también como profesionales que son, pero a partir del 30 de junio ya veremos que ocurre.

 

Y tú como entrenador, ¿cómo te quedas cuando te dan la noticia?

Lo primero es que a nivel personal ellos deben decidir. Del mismo modo que si yo decidiera irme. Lógicamente, llevan muchísimos años y lo han ganado todo aquí y son pesos muy importantes dentro del grupo y, evidentemente, lo importante es hacerlo lo mejor posible mientras estén y luego pues veremos.

 

Y respecto al tema de actualidad, el COVID-19, ¿crees particularmente que debería acabarse la competición?

Sinceramente, en este momento opino diferente a como opinaba hace un mes. Antes opinaba que se tenía que acabar y había que jugar los partidos de playoff e intentar acabar con la liga regular, jugando más partidos a la semana, haciendo un sacrificio, para poder jugar el playoff. Pero, ha pasado un mes y no hemos empezado a entrenar, creo que va a pasar mayo y no vamos a empezar a entrenar como colectivo, por lo que creo que no es el momento de volver a la competición. Además, esto podría repercutir en el inicio de la próxima temporada. Entonces, ahora mismo no sé que es lo mejor, teniendo en cuenta además, de que muchos contratos finalizan el 30 de junio y es muy difícil por muy profesionales que seamos estar compitiendo el mes de julio o el mes de agosto, no lo veo muy efectivo. Tal vez se pueda realizar si nos obligan, porque somos profesionales y queremos tratar de hacerlo lo mejor posible. Todos nos tendremos que amoldar, pero no va a ser fácil.

 

¿Y ha podido hablar con sus jugadores? ¿Cómo ven ellos la situación?

Creo que estamos todos en la misma tesitura. Hace unas semanas todos teníamos el ansia por jugar y a medida que van pasando las semanas es más complicado.

 

Por último, antes de la batería de preguntas final, tú que has sido un trotamundos del fútbol sala, ¿crees que las ligas europeas están a la altura de la LNFS?

En este momento, creo que la mayor parte están por debajo. En cambio, cuando estaba en Rusia, la verdad es que igual o más competitiva que la española. De hecho, se veía en el nivel de los jugadores que competían. Actualmente, están en retroceso. No son tan profesionales, pero lo que más he echado de menos fuera es el trabajo con el balón y el pase y no se contempla de la misma forma que aquí, fuera de España.

 

 

Batería final de preguntas

 

¿Qué jugador sabes qué siempre que sale va a cumplir tus instrucciones al milímetro?

Todos (risas).

 

¿Jugador más de la broma?

Humberto.

 

¿Jugador más temperamental?

Estoy en un equipo en el que hay varios con mucho carácter ganador y creo que la mayor parte del equipo son así.

 

¿Qué jugadores de fútbol podrían jugar perfectamente a futsal?

Sobre todo Messi. Cristiano, también podría jugar… Neymar, por supuesto y cualquier jugador brasileño que compite en Primera o Segunda División seguro que se adaptaría pronto.

 

¿Y viceversa?

Bueno creo técnicamente estarían todos, simplemente les falta ese recorrido, pero creo estarían a la altura de las circunstancias.

 

¿Equipo más duro al que te has enfrentado?

En este momento, el Barça, ya que he perdido contra ellos finales de Copas de Europa y esta temporada hemos perdido el partido de liga contra ellos.

 

¿Cuál considera que ha sido su mejor temporada, más allá de los títulos conseguidos?

Por la manera de jugar, la temporada del Talavera. Esos años me gustaba mucho el ataque de mi equipo.

 

¿Qué jugador de los que ha coincidido es para usted el de mayor calidad?

Ricardo (Ricardinho) porque lo atesora todo. He estado con muchísimos jugadores de mucha calidad, pero Ricardo es un jugador total.

 

¿En el fútbol el debate suele ser Messi o Cristiano, pero en futsal es Ricardinho o Falcao. ¿Quién es para ti el mejor de la historia?

Sinceramente, elegiría a Ricardo porque no he trabajado con Falcao.

 

¿Con qué gol de los que han anotado tus equipos te quedas?

Para mi son todos bonitos (risas). No puedo descartar ninguno, todos tienen su valor. Me gustan más los primeros que son los que más cuesta meter. A esos les doy un poco más de credibilidad.

 

¿Mejor quinteto actual de futsal?

Para mí cualquiera de los quintetos que he utilizado durante este año es el mejor. Es cierto que hay alguno que lo he utilizado más, pero cuando lo he variado y ha funcionado también.

 

En la actualidad, cada vez hay más transparencia en cuanto al tema salarial. Tanto es así que las preguntas “¿cuánto dinero ganas? y ¿cuánto dinero tienes en el banco?” son muy recurrentes en las entrevistas en España desde que lo puso de moda David Broncano en La Resistencia. ¿Te animarías a decirnos la cifra o a hacernos una pequeña aproximación como hizo Piqué en el programa?

Normalmente, nuestro salario no tiene nada que ver con el de ningún deporte profesional. Nos da para vivir y ahorrar un poco, pero no es un salario el cual tu te puedas retirar ya y vivir la vida. En mi caso, llevo 20 años y sigo en números rojos (risas).

 

Pues esto sería todo. Muchísimas gracias Tino por la entrevista. Ojalá pronto acabe la pandemia y podáis terminar la temporada.

 

Muchísimas gracias a vosotros por la propuesta. He pasado un buen rato. Esperemos que acabe pronto y todo vuelva a la normalidad.

 

 

 

 

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