Carta de Libertad

Los herederos del trono

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FOTO: A24.

 

Durante la última década y media, las portadas de la prensa deportiva mundial ha tenido a dos grandes protagonistas que marcaron una nueva etapa en el fútbol y el deporte a escala global. De hecho, sin dar nombres, sus rostros se nos aparecen de inmediato en nuestra mente: sí, estamos hablando de Lionel Messi y Cristiano Ronaldo.

Los logros de ambos atacantes han marcado un hito en la historia fútbol mundial, a tal punto, que podemos dividir la historia futbolística en un antes y después de Leo-CR7, porque desde sus respectivos debuts, año a año han conseguido estar a la altura de astros como Pelé, Maradona, Cruyff, Platini o Zidane, por dar algunos nombres. Pero más allá de lo obtenido en una determinada temporada, sus constancias a lo largo del tiempo sorprenden y nos llevan a creer que jamás volveremos a ver algo similar.

Pero, lamentablemente, todo tiene un fin y aunque en cierta forma lo suframos, sus carreras se terminarán y todos los que nos dedicamos a disfrutar de este hermoso deporte, intentaremos recaer en ciertos jugadores con perfiles que se asemejen al de estas estrellas para no llamar a la nostalgia. No obstante, es una actividad que ya hemos comenzado a llevar a cabo, aún con Messi y Cristiano en actividad.

La aparición de jugadores jóvenes y la rápida captación de los mismos por las potencias del fútbol europeo nos facilitan el conocimiento de nuevas promesas con grandes condiciones que pueden ocupar sus lugares. Pero muchas veces, la misma presión por compararlos con semejantes figuras, termina con descensos en sus rendimientos y finalmente quedar en el olvido.

Para beneficio del fútbol, actualmente, hay atletas con características realmente sorprendentes que nos dan esperanzas para apreciar buenos espectáculos por muchos años más. Kylian Mbappé, Neymar Jr., Erling Haaland, Sadio Mané, Eden Hazard, Mohamed Salah o Kevin De Bruyne son algunos ejemplos que se me vienen a la cabeza, pero la edad es un factor importante a la hora de elegir a los sucesores de esta «dinastía futbolera» ya que, en el caso de Messi y de Ronaldo, ambos comenzaron a deslumbrar al mundo desde muy jóvenes y al día de hoy, con 32 y 35 años respectivamente, casi que no muestran diferencias en sus rendimientos iniciales.

Por ello, Neymar, Mané, Hazard, Salah o De Bruyne podrían quedar relegados en esta carrera ya que, en promedio, el pico de rendimiento en la vida de un futbolista sucede entre los 25 y 30 años, y los mencionados anteriormente cursan esta etapa y están bastante lejos de asemejarse al argentino y al portugués.

Siguiendo con este punto de vista, Kylian Mbappé (21 años) y Erling Haaland (19 años) son los protagonistas que, a su corta edad, más sorprenden por sus desenvolvimientos dentro del campo de juego. Sus números son realmente increíbles y, de prevalecer en el tiempo, no cabe ninguna duda que son los apellidos que más pueden acercarse a lo que han sido Leo y CR7 para del deporte mundial.

A pesar de que las estadísticas y condiciones sorprendan, este deporte es muy dinámico y, por ende, los futbolistas también lo son. Un día están en la cima y al otro son parte del montón. Nadie podrá igualar lo que estos dos muchachos han logrado. Ojalá me equivoque.

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