Carta de Libertad

Pandiani: «Fue un orgullo que Eto’o dijese que fui uno de los jugadores que más le marcó»

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Buenas a todos, hoy entrevistamos para Carta de Libertad y Retrobalón a un futbolista uruguayo que metió muchos goles, Walter Pandiani. Vamos a repasar un poco su trayectoria en equipos como Peñarol, Deportivo de La Coruña, Espanyol y Villarreal, entre otros.

 

Hola, Walter, ¿qué tal estás? 

Muy bien, ¿y vosotros? Todo muy bien por suerte. La familia bien y todo estupendo, aunque cuando todo esté bien voy a estar mejor. Hay que ir adaptándose a la nueva realidad que está pasando aquí en España. En Barcelona estamos pasándolo bien. Estoy bastante casero y tranquilo, me gusta salir poco y sigo haciendo las mismas cosas, lo que echo mucho en falta es, evidentemente, el fútbol y poder estar en lo que hemos pasado nuestra vida.

 

Parece que ahora habrá la vuelta al fútbol, ¿cómo lo ves tú? ¿Cuál crees que es la mejor opción para el fútbol?

Como la liga alemana, por ejemplo. Estamos tomando nota de lo que está pasando antes que en España y bueno intentar que salga todo de la mejor manera posible. Evidentemente, nosotros que somos de este de este deporte tan lindo vamos deseosos de que vuelva cuanto antes la normalidad. Es una situación atípica y nunca habíamos vivido nada ni siquiera parecido. Hay que tomar las medidas y las precauciones necesarias para que vuelva a retroceder. Si no retrocedemos nos veremos envueltos en un problema muy grande por toda esta gente que necesita estar en la calle para ganarse cada día para poder comer y todo eso. Entonces, en la medida de lo posible que podamos, ir saliendo de a poco y que las cosas se vayan haciendo bien.

 

En cuanto a tu carrera Walter, ¿jugaste algún partido a puerta cerrada? 

Alguno, sí. En la Copa de la UEFA este con el Espanyol en Livorno. Nosotros bueno, la puerta cerrada fuimos 200 personas en el vuelo y los aficionados que estaban en la tribuna eran prácticamente del Espanyol. Nosotros sentimos de todas maneras este que el calor de nuestra gente. La gente necesita de ir a los campos, estar contigo, con el equipo, con su futbolista e intentar apoyar en la medida que se puede. Entonces, si tenemos que adaptarnos a esta situación ahora, yo estoy en la parte de entrenador y seguro que al principio la próxima temporada me va a tocar empezar sin público. Habrá que adaptarse, pero tomarlo de la mejor manera posible.

 

Antes de todo esto del estado de la alarma creo que estabas llevando al Lorca.

Sí bueno, estamos siempre con cositas. Lo que pasa que el hecho de haber dejado entrenar en diciembre, luego no podíamos entrenar ni cuerpo técnico ni yo a ningún equipo en España. Estoy moviendo situaciones en Ecuador, en Perú… En Argentina estuvimos viendo cosas… En Polonia también y no salió nada con cara y ojos que nos convencía para dar ese paso. Al final decidimos quedarnos tranquilo y esperar a que acabara la temporada y poder retomar la temporada que viene. No sabemos si realmente estará la liga como como parece que va a empezar, pero todavía no está nada claro. Se tomarán medidas en Primera y en Segunda, pero veremos hasta qué punto los clubes de Tercera y Segunda B  pueden hacer lo mismo frente a los gastos que tiene eso.

 

Primero tuviste tu época de jugador y ahora de entrenador, ¿siempre has querido dedicarte al fútbol? 

Siempre. Estuvimos toda la vida con el fútbol, desde los 6 años jugando. No hay otra cosa para mí que no sea pensar en seguir vinculado a este deporte. Cuando uno está jugando empieza a perfilarse para un lado o para otro no y bueno eso siempre estuve de líder en muchos vestuarios. Siempre me gustó dar un paso al frente. Ahora soy entrenador y también director deportivo, aunque no me veo ahora mismo como director deportivo. Me veo más como entrenador y trabajar los futbolistas. Me gusta estar en el campo y me gusta ayudar aportando toda mi experiencia a los jugadores.

 

Volviendo al Walter de pequeño, ¿empiezas a los 6 años?

Mi sueño siempre ha sido, este, estar vinculado a este deporte. Lo típico de Uruguay es que el primer regalo sea una pelota de fútbol. Te pueden regalar otras cosas, pero si te regalan un balón de fútbol, es el regalo más preciado. Es un país pobre, humilde, trabajador y luchador. Hay de todas las clases sociales, pero cuando unos chicos reciben el primer regalo, el más preciado siempre es el balón.

 

Tú fuiste afortunado porque lograste llegar a Primera División con Basáñez, de donde das  el salto a Peñarol. ¿Qué sensaciones tuviste al pisar un campo de Primera División?

Recuerdo que el equipo había hecho una temporada espectacular porque subió a Primera División en el 93-94. El segundo año también lo hacen increíble. Después de haber ascendido, me acuerdo que hace una apertura espectacular que si no le hubieran quitado puntos por unos problemas, hubiese salido campeón de este torneo de apertura en el 94. Estaba en un equipo muy muy muy humilde de barrio, que bueno estuvo un tiempo en Primera División, luego en Segunda y ahora está un poquito más abajo. Entonces, la temporada siguiente de haber jugado en el filial nos llevan a varios jugadores a entrenar con el primer equipo en pretemporada, para ver quién era posible que pudiese quedarse. Yo fui uno de los dos jugadores que consideraron capacitado para jugar en Primera División. Tenía 18 años y debuto ese año en marzo del 95, además debutó como titular. En ese momento habían venido muchos de los que habían sido mis ídolos de Peñarol. Sin embargo, a los jóvenes no les pagaban los sueldos y tras 4 o 5 meses sin cobrar me tuve que poner a trabajar. Compaginaba jugar al fútbol en Primera División con el trabajo. Al final de esa última temporada, antes de ir a Peñarol, estuve trabajando de todo tipo de cosas: basurero, de guardia seguridad, ya que hice muchos años artes marciales, en una discoteca los fines de semana, etc. Luego, en el año 97, me cambia un poquito la situación y hago una temporada espectacular y me compra Peñarol. Entonces, vivo un cambio radical al 100%. Cambio de vida, empiezo a ser famoso, a tener otro tipo de posibilidades y, evidentemente, para ello tenía que tener la cabeza bien amueblada. Cuando consigues jugar en el equipo del que sos hincha desde pequeño, quieres dejarte la vida por el club para llegar a ser un hombre importante. Quién viste esa camiseta debe saber dónde está, lo marca la historia, y tienes que dedicarte en cuerpo y alma para lograr los mayores éxitos, ya que son pocos los que tienen esa suerte. Eso no se puede comparar con absolutamente nada. Por desgracia fueron solo dos años y medio espectaculares, antes de venir para Europa. Para mí son de los más lindos que he vivido. Allí he vivido cosas impresionantes como meter el gol más importante en la final, que fue además el último gol del siglo. Se me eriza la piel solo de acordarme.

 

Creo que una de las claves para triunfar en tu carrera es dedicarse en cuerpo y alma y no creerte más que nadie.

Lo comparto contigo. Dedicarse en cuerpo y alma a dejar al equipo lo más alto posible creo que es una de las claves para triunfar y no creerte más que nadie.

 

¿Cómo fue tu paso al Deportivo de La Coruña?

Estaba cedido en Peñarol y me acuerdo que el ‘Manteca’ Martínez estaba en el Deportivo de La Coruña y tenía que salir. Entonces me ficharon a mí. En el Depor cuando me puse a entrenar a Irureta le encantó ver como entrenaba. Yo estaba de vacaciones, pero fui a entrenarme con el grupo igualmente y me dejaron. Quería volver a Peñarol, pero Lendoiro dijo que quería que me quedará. Entonces se fue estirando mucho todo hasta que el contador de José Pedro Damiani. Acabé volviendo a Montevideo a préstamo, pero firmé con Depor 5 años. En Uruguay hice una apertura espectacular.

 

Y en el Depor ganaste la Supercopa.

Sí, la ganamos al año siguiente. Campeón de la Copa del Rey, partido que no jugué, el del centenariazo, pero sí fue importante. En esa Copa del Rey metí 4 o 5 goles no recuerdo bien, pero metí unos cuantos goles y bueno la verdad que muy contento. Además, teníamos un equipo espectacular. Todos esperaban de que como el Madrid va a ser local que se la iba a llevar de calle. Tenían un equipo espectacular. Ganaron Liga y Supercopa y nosotros quedamos segundos en Liga. La siguiente salimos campeones de Copa del Rey y quedamos segundos en Liga otra vez. Me acuerdo también un partido de Champions donde yo metí un gol de falta en Riazor y nos metimos en la fase de grupos. En esa Champions jugamos contra el Milán, actual campeón de Europa, con Nesta, Maldini y compañía. Nos adelantamos en el marcador con un gol mío, pero después nos marcaron ellos 4 goles en 8 minutos. Pirlo nos metió un gol de falta que nos terminó de romper la eliminatoria. En la vuelta con nuestra gente en Riazor pensábamos que se podía revertir el resultado adverso. Sabíamos que siempre en los primero quince minutos es importante marcar un gol para poder encaminar un poco la situación. En el minuto 5 yo tengo la suerte de marcar, y luego remontamos con goles de Valerón, Luque y Fran. Teníamos un gran plantel con Manuel Pablo, Mauro Silva, etc.

 

¿Cómo surge ir al Mallorca? 

En el último momento fichan a Albert Luque, el Mallorca se queda sin delantero y me lo ofrecen a mí. Lo comenté con mi mujer y lo vio con buenos ojos, así que hicimos las maletas. Fue tremendo en todos los sentidos, tanto en lo deportivo como en lo personal, porque en lo deportivo fue también una temporada espectacular y metí un montón de goles. Salimos campeones de Copa del Rey. Compartí vestuario con Ibagaza, Samuel Eto’o, Albert Riera, Turu Flores, Leo Franco, Miguel Ángel Nadal, etc. Recuerdo sobre todo aquella Copa del Rey en el partido contra el Madrid  en el que Eto’o se sale. Samuel era jovencito y no paraba quieto. Estaba iniciándose, digamos. Había estado en varios lugares, pero le había faltado continuidad y compañeros que también le ayudarán en otros aspectos fuera de los futbolísticos. Hicimos una amistad tremenda disfrutando muchísimo. Nos pasábamos el balón compitiendo a ver quién era que le daba el balón al otro más veces para que hiciera gol. No teníamos absolutamente ninguna rivalidad ni nada. Estábamos tan felices con Gregorio Manzano, que era nuestro técnico en ese momento, y los compañeros… En ese partido frente al Madrid en que ganamos 4-0 fue increíble. Si nos ponen la camiseta del Barcelona de Guardiola se piensan que somos el Barça.

 

Y  esto de pasaros, el balón entre vosotros…  ¿los penaltis quien los tiraba?

Yo, no había discusión (risas). Samuel dijo alguna vez que el jugador que más le había marcado en su carrera había sido. Y eso después de haber salido del Barça. Para mí fue un orgullo que un monstruo como Samuel dijese que el ‘Rifle’ Pandiani era de los jugadores que más le habían marcado.

 

Después de ese año en Mallorca vuelves al Depor, pasa todo lo que hemos comentado antes y dos temporadas después vuelves a hacer las maletas.

Me fichan en Inglaterra, en Birmingham. Yo ya tenía un acuerdo con la Fiorentina que tenía todo arreglado para salir  en el mercado de invierno, y al final bueno por circunstancias, Lendoiro pedía mucho dinero a la Fiorentina y de tensar tanto la cuerda se rompió. Yo ya tenía mirada casa, colegio para los niños, etc. Me dolió mucho. Al final  surgió la posibilidad de dos equipos ingleses, Birmingham City y el Blackburn Rovers. Tenía la propuesta de  los dos los dos equipos y escogí, por la facilidad de poder viajar de Inglaterra a Coruña, Birmingham. Estoy solamente seis meses otra vez y en el mercado de invierno me llama el Espanyol y compra mi pase. En Inglaterra la temporada fue muy linda porque fue el fútbol inglés es único. Para nosotros que somos luchadores, trabajadores…  El fútbol es más rápido, la forma de vivirlo diferente. Es más peleado porque el jugador inglés es mucho más fuerte. Se preparan de otra manera completamente diferente al español. El 80%  dormían en el gimnasio haciendo pesas. Iba al entrenamiento temprano como a mí me gusta y ya habían jugadores entrenando. En Birmingham jugué con Heskey, ex de Manchester United. Pasé de tenerlo en la Playstation a tenerlo de compañero, era un animal.

 

Luego, vuelves a España, concretamente al Espanyol y allí ganas también la Copa del Rey en el 2006. ¿Qué recuerdas de aquella plantilla?

Era muy buena plantilla también. Pochettino, Dani Jarque, Tamudo, Luis García, Albert Riera, también De la Peña, etc.  Aun así tuvimos un final de temporada bastante duro con el gol de Coro, aunque ganar la Copa nos permitía jugar Europa la temporada siguiente.

 

Y, ¿qué recuerdas de tu paso por Europa jugando con el Espanyol?

No ganamos la UEFA, pero no perdimos ningún partido y metí 11 goles. La verdad que fue una temporada espectacular en esa competición. En la final empezamos 2-2, marcaron Jonathas y Riera nuestros goles. Nos habían expulsado a Moisés Hurtado. Al final el único que marcó su penalti fui yo. No tuvimos fortuna, al final es un poco lotería. No lo logramos, pero bueno contentos por la temporada que se hizo.

 

Recuerdo yo también que soy de Barcelona  que ibas a entrenar con un camión. ¿Cómo es eso?

Siempre me había gustado y en una rueda de prensa en La Coruña dije que mi sueño era tener un camión. Me llamó Iveco porque lo vieron como una buena publicidad y me lo regalaron. Yo solo pagué del camión los alerones que le puse, la pintura que la pinte rojo Ferrari, etc.

 

Luego del paso por el Español te ficha en 2007 Osasuna y te conviertes en un ídolo para la afición en un campo que históricamente siempre ha apretado muchísimo. ¿Qué sentías al jugar allí? ¿Cómo fue tu paso por Osasuna?

Cuando tengo la posibilidad de ir a Osasuna, tengo alguna otra opción, incluso ir a Peñarol. Sin embargo, al final no surgió la posibilidad y la de Osasuna fue espectacular. La verdad que vivir dentro del campo del Sadar un partido como futbolista es lo más lindo más lindo porque se vive muy intensamente. El aficionado Navarro es muy sentido y futbolero, se parece mucho a Uruguay, son agradecidos con el futbolista luchador y trabajador. Por mi forma de jugar y por mi forma de ser encajé perfectamente en ese club.

 

Ahora pensando un poco puede ser que: hayas jugado en uno de los mejores Depor de la historia, en uno de los mejores Mallorca y Espanyol y también en uno de los mejores Osasuna. En Osasuna recuerdo una anécdota de un partido en el que tienes un rifirrafe con Cristiano, ¿qué pasó?

La verdad que no quiero hablar más de ese tema, ya que ya se le dio suficiente trascendencia. Nosotros venimos de muy abajo y tuvimos que pasar muchas cosas para poder llegar a donde llegamos. Evidentemente me entristece que un colega hable ciertas cosas y, bueno, la verdad que me calenté bastante. Como cualquier sudamericano se hubiera calentado cuando hablan así. Se equivocó y se lo hice saber que se había equivocado.

 

Vuelves al Espanyol después de 4 años en Osasuna y un año después saltaste a Villarreal. 

Allí hice goles importantes, sobre todo pasados los 90 minutos. Pochettino me quería en el vestuario porque sabían que le iba a aportar muchísimas cosas a tantísimo joven que había en ese momento en Espanyol. Habían apostado por la juventud, por los jugadores de la cantera y necesitaban a un jugador que también les marcará en ciertas cosas. Era un ejemplo en los entrenamientos porque con 36 años era de los mejores entrenando.

 

Te vas a Segunda B, al Atlético Baleares, donde estaba precisamente tu hijo, con quien compartes campo. ¿Cómo recuerdas aquel momento? 

Un sueño que tenía. Sabíamos que si estiraba un poquito la carrera podríamos tener esa posibilidad de disfrutar juntos en el vestuario y bueno se dio la oportunidad. Después nos fuimos cumplir a Miramar Misiones cuando yo ya tenía 37 años. Al volver al país, volvimos  20 años atrás en absolutamente todo. Igualmente, fue lo más lindo que nos pudo pasar.

 

Finalmente, acabas tu carrera en Suiza. ¿Cómo te sale la posibilidad de esa aventura?

El entrenador del Lausanne Sport era Fabio Celestini, ex jugador de Getafe y Levante acá en España. Me ficharon con 39 y 7 jornadas antes salimos campeonísimos de la temporada. Fue impresionante. Los pibes tenían una calidad futbolística increíble. Finalmente, decidí retirarme esa temporada porque tengo la fortuna de haber jugado más de 8 años en España y tenía la posibilidad de integrarme en un curso de entrenadores que daba la Federación Española en ese momento.

 

¿Te sorprendió el nivel que encontraste en Suiza?

Sí, el nivel de los jóvenes que había era muy muy grande y tuvieron esa fortuna de que los ficharan mejores equipos. Muchos jugaron esa temporada en la primera categoría del fútbol suizo, donde Fabio Celestini, el técnico hizo también una temporada muy muy buena y la verdad que para mí fue perfecta. En ese momento fue reenganchar el curso de entrenador de la Federación Española, ya que cuando jugaba en Osasuna había hecho el primer nivel y esperé hasta el momento en que me retirara poder acabarlo. Lo que pasa que estiré demasiado la carrera (risas). No sé si fue en 2009 que hice el nivel 1 y hasta el 2016 no hice el resto. Tuve esa posibilidad porque al haber jugado más de 8 años en España y pude hacer el curso intensivo de UEFA Pro. Entonces me reenganché. Estaban Redondo, Saviola, Leo Scaloni, Valerón, Manuel Pablo, Iraola, Pablo Orbaiz, etc. Compañeros y jugadores con los que me había enfrentado un montón. Había una plantilla espectacular en el curso de entrenadores y jugábamos al fútbol después de las clases (risas). Después hice prácticas en el Europa y el Hospitalet, entrenando a juveniles.

 

¿Por qué te retiraste? ¿Para poder ser entrenador?

Yo quería jugar. De hecho podría haber estirado un año más, pero entonces tendría que haberme esperado unos dos años para hacer el curso de entrenador de la Federación, ya que no lo hacen cada año, sino cada cierto tiempo.

 

De los Santos hizo una entrevista y me impresionó la claridad con la que se explicaba, y tácticamente sensacional. Me pareció que podía tener una gran carrera como míster.

No tengas ninguna duda. Yo lo viví en primera persona en Miramar Misiones y tiene unas cualidades tremendas y, a parte, como persona es espectacular. Sabe transmitir todo lo que sabe. Transmite mucha sabiduría y para mí tiene que ser el técnico de Peñarol en un futuro. Peñarol necesita gente preparada y que lo viva y creo que este es un buen ejemplo para poder estar ahí.

 

Volviendo a tu carrera. ¿Tienes algún entrenador que te haya marcado más que otros?

Uno te suma para bien y para mal. Igual te guardas los nombres de los que te aportaron negativamente para no hacer luego tú lo mismo cuando seas entrenador. Me aportó mucho Gregorio Manzano, un tipo que nunca había jugado al fútbol y que era psicólogo. Al final la parte psicológica es una parte fundamental en este deporte. Aprendí mucho en ese tema. Tener a 20 jugadores contentos no es fácil. Hay que hacer mucho trabajo psicológico, muchas situaciones que al final tienden a ser importantes. Tienes que lidiar con situaciones como cuando el futbolista no juega y tienes que tenerlo enchufado. Tenéis que hablar e intentar convencerle de que siga trabajando. Pochettino fue también un poco lo que a mí me cambió el fútbol moderno. En el Espanyol me encuentro un Pochettino de fútbol de hoy, de juego combinativo, el cual no había vivido yo anteriormente. Eso te ayuda y te abre otro panorama. Luego me fui al Villarreal y me encuentro a otro fenómeno como Marcelino. Fue un pilar fundamental en muchos aspectos. Un tipo con el que en poco tiempo hablé muchísimo y aprendí muchísimo de él. También José Antonio Camacho con quién coincidí en Osasuna. Un hombre que no regalaba nada y que le gustaba la gente que luchaba. A mí nadie me regaló nada y tuve que luchar mucho.

 

¿Cuál es de todos tus goles tu favorito? 

La verdad que hay muchos, muy importantes y en campeonatos tremendos, pero te voy a decir uno con Peñarol, porque Peñarol es lo máximo. Haber marcado el gol de la final del campeonato de liga en el cual uno ha soñado poder estar del otro lado y tener la suerte de ponerse esa camiseta y defenderla como la defendió uno. Es el sueño de cualquier persona del país, jugar en un equipo grande como ese. Si tienes esa oportunidad debes aprovecharla y no dejarla escapar. Ser el mejor o al menos intentarlo. Por eso, ese gol que marqué en el 99 y que fue el último del siglo, además de lo que representaba fue un golazo. Marqué muchos goles clásicos, pero ese en la final del campeonato uruguayo es lo más importante evidentemente. Hay muchas vivencias de Europa, pero el que es hincha de un equipo y tiene esa suerte de poder marcar en una final con ese equipo y contra el tradicional adversario, Nacional, lo más lindo de todo.

 

¿Cuál es el estadio que más te ha impuesto o impresionado por su afición?

Nunca me he asustado, pero la afición que más me ha impresionado, la cual la he vivido en contra y luego la disfruté en carne propia, el Sadar. La gente de Osasuna es impresionante en todos los sentidos, el apoyo de todo el estadio. No apoya una parte del estadio y toda la gente animando. Allí viví años complicados, peleando descensos y la afición cada partido estaba con el estadio lleno. La afición del Espanyol también era impresionante, lástima que no la pude disfrutar en el estadio actual, sino en Montjuic, donde había la separación entre el público y los jugadores. Y el Depor lo mismo, en el que llegamos a tener una racha de más de 50 partidos sin perder en Riazor.

 

¿Tienes algún coche en especial que te guste?

Siempre he sido aficionado a los coches y, sobre todo, coches de película. He preparado unos cuantos. He trabajado muchos años preparando. A parte de futbolista a mí me gusta mucho meter la mano y me ves tirado en el jardín arreglando cosas, me ves tirado debajo de un coche cambiando los tubos de escape, haciendo un motor con las manos negras, etc. Soy polifacético, me gusta hacer absolutamente de todo. Aparte sé de muchas cosas y me gusta hacerlas. He preparado la furgoneta del Equipo A, el coche fantástico, el coche de Robocop, etc. También coches clásicos, sobre todo americanos. La que más trabajo me dio y más disfruté fue la furgoneta del Equipo A. La trajeron en pañales de EEUU, se le hizo motor nuevo, se desarmó entera por dentro, un amigo mío la tapizó, etc. He tenido muchos coches, pero como he estado años viajando y tenía los coches parados, me fui deshaciendo de ellos al final.

 

¿Qué opinas de que el Deportivo esté en Segunda?

Evidentemente, nos sentimos muy cercanos al club. Fueron muchos años, estuve 5 años fichado y nunca perdí el contacto con ellos. Me entristece la verdad su situación. Ahora depende de sí mismo y, con Fernando Vázquez, que está haciendo un trabajo maravilloso con el equipo. De estar muerto y que nadie diera un duro por él, ha pasado a estar ahí. Confío en que cuando termine todo esto van a tirar para adelante. Con la llegada de Fernando Vázquez los jugadores eran los mismos pero cambiaron la actitud. Tiene equipo para estar arriba. Es un plantel impresionante. Aunque creo que si se reanuda LaLiga el Depor sin sus aficionados lo tendrá más difícil, porque Riazor se volcó con el equipo para salir de la situación tan desastrosa que se estaba viviendo en ese momento.

 

Para terminar quiero darte 3 datos. Seguramente los dos primeros ya los conoces y el otro es uno que me diste tú. El primero es que eres el uruguayo con más partidos en Primera División y el segundo con más goles después de un grande como Diego Forlán. El tercero es que fuiste campeón de vóley en Uruguay

Pues jugué durante mucho tiempo con un amigo, que es como un hermano, al vóley. Jugábamos a dobles, o dupla como se llama en Uruguay, y una vez nos metimos en un campeonato federado de Uruguay y, sin ser federados nosotros, nos dejaron inscribirnos y terminamos saliendo campeones (risas). Ganamos a dos de la selección de Uruguay siendo solo aficionados, pero jugábamos todos los días y teníamos la llave de un salón comunal con un centro de deportes, en el cual poníamos la red de vóley siempre que queríamos. Así estuvimos muchos años y enseñamos a muchísima gente. Me encanta este deporte. Eso me ayudó a cabecear en el fútbol. De hecho, en unos tests que me hicieron en Osasuna me dijeron que me levantaba del suelo 81 centímetros, ¡una barbaridad!

 

Muchas gracias Walter, agradecerte que nos hayas concedido este rato y desearte que te vaya muy bien en tú camino como entrenador y a ver si pronto te podemos ver en los banquillos.

Bueno, el agradecido soy yo. Un abrazo grande. Gracias por la labor que haces entreteniéndonos a todos con este deporte que tanto nos gusta.

 

Puedes ver la entrevista en vídeo en el IGTV de Retrobalón:

 

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@riflepandiani7

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