Carta de Libertad

Fama inmerecida

Repasamos algunos de los jugadores actuales que no se han ganado el reconocimiento que tienen

0

Si generalmente me gusta hablaros del lado bueno del fútbol, en esta ocasión quisiera desmarcarme de esa tendencia. Quiero mostraros el que para mí sería el TOP5 de jugadores más sobrevalorados de los últimos años, en su mayoría retirados, pero también incluyendo a algunos que están a punto de colgar las botas. ¡Vamos allá!

 

1. Frank Ribery

FOTO: Four four two.

El francés es cierto que durante unos años fue uno de los jugadores más desequilibrantes del mundo, pero su nivel estaba lejos de merecer un Balón de Oro como él reclamaba. Fue importante en Marsella y con Les Bleus, motivo por el cual el Bayern decidió su fichaje. Insisto en que hace unos años era sin duda TOP5 mundial, pero pese a su laureada carrera en el Allianz, le pese a quien le pese, estaba a años luz del nivel de Messi y Cristiano Ronaldo. Además, luego experimentó un bajón importantísimo. El Real Madrid le quiso en varias ocasiones y Florentino estaba dispuesto a tirar la casa por la ventana por él. No obstante, las lesiones y la negativa de Rummenigge de vender al jugador hicieron que se quedase en Alemania la friolera de doce temporadas, logrando una media goleadora de unos 10 goles por temporada solamente.

 

2. Rafael Van der Vaart

FOTO: Ronny Hartmann/Bongarts/Getty Images.

El neerlandés de madre española tuvo siempre un buen cartel en Europa desde que fichó por el Hamburgo. No obstante, a pesar de que tenía una zurda que era una delicia, para nada fue un jugador espectacular de su época. Compañeros suyos de la Orange, tales como Sneijder o Robben, considero que tuvieron una carrera mucho más brillante si nos centramos en lo individual. Creo que Rafa fue un sobrevalorado en toda regla hace diez años atrás. Su calidad es indudable, pero para nada merece ser reconocido como uno de los grandes centrocampistas del fútbol. Por el Real Madrid pasó sin pena ni gloria y ofreció un nivel muy por debajo del que esperaba la directiva madridista. Es cierto que anotó goles importantes, pero más allá de eso fue excesivamente irregular y pasó desapercibido.

 

3. Gianluigi Buffon

FOTO: Jure Makovec/AFP/Getty Images.

Aquí más de uno se va a llevar las manos a la cabeza. Esto traerá cola, ya lo sé, pero era necesario. Empezaré matizando que no niego que Buffon es un buen portero, sin embargo, creo que se le ha mitificado excesivamente a lo largo de su carrera. El italiano tiene carisma y cae bien a todo el mundo, de eso no tengo dudas, pero no pienso que merezca estar sentado en el Olimpo de porteros de fútbol junto al gran Iker Casillas, Oliver Kahn y compañía. Tras 25 temporadas en la élite no ha logrado ganar nunca la Champions League, jugando en uno de los grandes equipos de Europa como es la Juventus (además del año en el que no dio la talla en el PSG). Es cierto que ha ganado infinitas veces la Serie A, la Copa de Italia y hasta un Mundial con su selección, pero lo mismo que a Messi y Cristiano, a pesar de haberlo ganado casi todo, se les hecha en cara no haber llevado a su selección a lo más alto (más a Leo que a Cris, que calmó los ánimos con la consecución de la Eurocopa y la Nations League), pienso que a Gigi se le debería exigir haber ganado al menos una vez la Champions League si su nivel es tan excepcional.

 

4. Wayne Rooney

FOTO: Mundo Deportivo.

Para mí es clarisimamente un caso de jugador al que se le atribuyó una fama totalmente desproporcionada. Si bien es cierto que el inglés era veloz para no tener un cuerpo precisamente delgado y, además, en su carrera ha dejado detalles de auténtico crack (como la espectacular chilena que remató a centro de Nani en el derby liguero de 2011 contra el City en Old Trafford), también lo es que más allá de esos golazos, sus cifras goleadoras han estado muy por debajo de lo que se espera de un delantero de talla mundial. Solamente en dos temporadas con el Manchester United pudo superar la barrera de los 20 goles. No digo que, al igual que sucede con Benzema, no contribuyera en otros aspectos del juego, pero considero que para estar en el altar del fútbol inglés, siendo delantero tienes que tener una mejor carta de presentación a base de goles. Por no decir también que los años en que ‘Wazza’ estuvo en la selección inglesa no son ni de lejos los mejores que se recuerdan. No me parecía ni medio normal que en videojuegos como FIFA y PES año tras año este futbolista rozara los 90 de media. Era un despropósito.

 

5. Robson Da Souza ‘Robinho’

FOTO: El País.

El que Pelé eligió como su heredero a la edad de 15 años fue tan solo un caso más de jugador al que se pusieron unas expectativas lejos de su alcance. El brasileño encandiló en Brasil, llevando al Santos a lo más alto nuevamente (no lo conseguían desde la época de O Rey). No obstante, su gran cartel y el aval de Pelé bastaron para que media Europa quisiese hacerse con sus servicios. Al final recaló en el Real Madrid a golpe de talonario, donde más allá de alguna bicicleta marca de la casa no dejó demasiados destellos de su calidad. Además, tenía un ego que no se lo acababa ni él mismo. Sus aportaciones en el plano goleador eran muy escasas y era de estos jugadores que cuando el equipo carbura lo ves aparecer, pero si las cosas no están yendo bien se borra por completo del partido. Cuando Florentino empezó a preparar el fichaje de Cristiano Ronaldo, quiso utilizar al brasileño como moneda de cambio y este se ofendió y solicitó ser traspasado. Finalmente, terminó en el Manchester City, donde no cuajó y acabó siendo cedido al Santos. Todos sus demás equipos tampoco confiaron en él y muestra de ello es lo poco que duró en cada uno de ellos. Robinho se creía Pelé y al final es más conocido por sus líos de faldas extradeportivos que por su juego, una lástima. Por todos estos motivos, considero que cuando se habla de jugadores brasileños no debería ponerse de ejemplo al ex de Real Madrid.

 

+1 extra: BONUSTRACK:

6. Adriano Leite

FOTO: New Press/Getty Images.

El brasileño es un claro caso de «lo que pudo ser y no fue». Lo tenía todo para triunfar: técnica, velocidad, descaro y disparo. Apuntaba a ser el nuevo Ronaldo, alguien que marcase un antes y un después en el fútbol carioca. Sin embargo, debido a problemas con el alcohol arruinó su carrera de ensueño en el Inter y terminó su andadura por este deporte en Brasil, una corta estancia en Roma y finalmente en el Miami FC. A pesar de su buena época de neroazzurro, Adriano no supo mantenerse en la cresta de la ola. Nos ofreció 4 años a un gran nivel y luego desapareció del mapa completamente. Se le recuerda como uno de los grandes delanteros brasileños, cuando realmente sus años buenos fueron un espejismo que apenas tuvimos tiempo de disfrutar.

Deja un comentario

A %d blogueros les gusta esto: