Carta de Libertad

El futuro de Griezmann

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Tras la exhibición de ayer del FC Barcelona en el estadio de La Cerámica donde fuimos testigos del que seguramente es el mejor partido de Antoine Griezmann con la camiseta del FC Barcelona desde que fichara por el conjunto azulgrana el pasado verano, lo fácil y lo sencillo sería lanzar las campanas al vuelo, ensalzar la figura del futbolista y apostar, sin dudarlo, por la continuidad del jugador el año que viene. Pero no olvidemos de dónde venimos y todo lo que ha sucedido en estas últimas semanas donde Griezmann ha sido el foco de atención y no precisamente por aspectos positivos.

Sin restar méritos a la gran actuación ante el Villarreal, con golazo incluido, yo me mantengo en mis trece y tras lo visto a lo largo de este curso 19-20 (tiempo suficiente), lo mejor que le puede suceder al jugador y al propio club una vez concluya la temporada, es buscar una salida a un Griezmann, que a pesar de su incuestionable calidad futbolística, ha demostrado que no es un futbolista nivel Barça.

De hecho, su andadura en el club barcelonista no comenzó nada bien. Tras el paripé formado con el anuncio de su fichaje, con la figura de Gerard Piqué detrás de todo ello, el bueno de Antoine no entró con buen pie en el vestuario del Barça.

Un vestuario que, como todos ya sabemos, lleva girando desde hace muchos años en torno a la figura de Leo Messi. El argentino hace y deshace en el Barça. El poder que tiene en el club es mucho mayor incluso de lo que la gente cree. No tan sólo sobre el rectángulo de juego sino además en las decisiones que se toman desde la secretaria técnica.

Por otro lado, todos sabemos que la sintonía que existe entre el propio Leo y Griezmann es prácticamente nula. Si bien es cierto que la relación entre ambos ha mejorado ligeramente en estos últimos meses, esa mejora no ha sido suficiente para ganarse la confianza de un Leo Messi que nunca acabó de ver con buenos ojos el fichaje del francés y más después de que eso llevara a que el club no pudiera acometer el fichaje de Neymar, gran amigo de Leo, el curso pasado.

Si a todo ello le sumamos la irregular temporada del jugador en su primer año en Can Barça, lo más aconsejable es tratar de vender al futbolista en cuanto acabe la temporada.

En un club como el Barça, donde la exigencia es altísima desde el primer momento, a un jugador que ha costado nada más ni nada menos que 120 millones de €, hay que pedirle muchísimo más de lo que hemos visto por parte del “17” azulgrana en el terreno de juego esta temporada.

No valen excusas de ningún tipo. Ni falta de aclimatación, ni que la posición donde ha estado jugando hasta la fecha no era la suya. Si bien es cierto que el francés se desenvuelve mejor ejerciendo de «9» y no desde la banda, eso no es ni mucho menos motivo suficiente para justificar la decepcionante temporada que ha realizado. ¡Ni qué hubiera estado jugando de lateral derecho, vamos!

Lo que cuenta es lo que se ve sobre el campo. Y vuelvo a reafirmarme: A pesar del gran partido que realizó anoche ante el Villarreal, si fuéramos realistas y tuviéramos que poner notas a día de hoy al rendimiento que han mostrado los jugadores azulgranas en este curso 19-20, en el caso del francés, el resultado sería de un 6 y gracias.

Han sido varios los factores que han impedido que el futbolista haya triunfado en la entidad azulgrana y con el fichaje de Lautaro Martinez casi cerrado, la posible llegada de Neymar y la irrupción de un Ansu Fati que se prevé que tenga incluso más protagonismo la próxima temporada dentro del conjunto barcelonista, lo mejor es encontrar una solución que beneficie a ambas partes y reconocer que el fichaje de Griezmann fue un craso error. Precipitado, fuera de lugar y poco convincente para una afición azulgrana a la que no despertó excesiva ilusión su contratación.

Novias no le van a faltar. La semana pasada pudimos leer que equipos como la Juventus o el Arsenal estarían interesados en hacerse con sus servicios. Más fácil, imposible. Apostar por otro año de Griezmann en el Barça me parecería una locura. Hay que ser tajantes y claros con el tema. Pero a decir verdad, tal y como se están manejando las cosas en el club barcelonista en este último tiempo, donde todo se hace al revés de cómo se debe, podemos esperar cualquier cosa. A finales de Agosto saldremos de dudas.

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