Carta de Libertad

Un monstruo llamado fútbol

El fútbol, ese monstruo fagocitador de leyendas ataca de nuevo, reviviendo errores del pasado que parece que jamás vamos a saber arreglar.

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Los futbolistas suelen ser el mayor foco de atención dentro del mundo del fútbol, un mundo que les puede elevar a la categoría de deidad, por su juego, su fidelidad o por su conexión con la grada. Pero el mundo del fútbol es un mundo voraz, sin apenas memoria, en el que un día eres el héroe de la afición y al siguiente eres escoria, lo que crea imágenes que con el tiempo nos hace arrepentirnos de lo crueles que fuimos con algunos jugadores, que en vez de salir por la puerta de atrás, deberían haber sido despedidos como leyendas por sus respectivos clubes y aficiones.

En los últimos años, el ejemplo más claro ha sido el de Casillas, quien después de pasar toda una vida en el Real Madrid, acabó saliendo de manera abrupta. El mostoleño, era considerado una leyenda viva del madridismo y todo el mundo imaginaba que cuando decidiera dejar el fútbol, lo haría en el Madrid, con un homenaje que sería recordado por años y con el atronador aplauso de la afición que le había visto dar lo mejor de sí durante tantos y tantos años. Sin embargo la historia acabó de manera muy diferente. En su paso por el Real MadridMourinho consiguió hacer subir el nivel al club, pero a un coste muy alto, ya que por su personalidad acabó enfrentado con casi toda su plantilla. Uno de ellos fue el capitán blanco, quien sorprendentemente fue relegado al banquillo, creando un cisma en la capital. Se creó una especie de nacionalismo futbolístico en torno a la figura del técnico luso, quien por aquel momento estaba librando una feroz batalla contra otro nacionalismo futbolístico, el de Guardiola. Este concepto encandiló a gran parte del coliseo blanco, haciendo que cualquier crítica hacia su ídolo fuera tomada como un ataque, lo que generó un gran odio hacia el capitán por una gran parte de la afición, e incluso por parte de los medios de comunicación, quienes incluso llegaron a insinuar que el portero filtraba información, como alienaciones u otra información sensible.

Foto: El Español

El resultado final para Casillas fue decepcionante, ya que aunque aguantó hasta después de que saliera Mourinho, su imagen ya había sido manchada y el odio por parte de la afición le persiguió durante el final de su trayectoria, incluso después de salir del club. Finalmente se marchó al Porto, en una despedida que estuvo muy mal llevada por todos, primero con una fría y solitaria rueda de prensa por parte del cancerbero, partiendo el corazón de muchos aficionados hasta el punto de que el club hizo un segundo acto de despedida con su capitán, debido al revuelo generado. A día de hoy, todos los actores están de acuerdo en que el acto no estuvo a la altura de su carrera.

Foto: La Liga

A día de hoy, estos lamentables espectáculos se siguen repitiendo, como por ejemplo con la reciente salida de Parejo del Valencia. Dani Parejo se ha visto obligado a marchar de su club, del cual era capitán, en el que ha estado desde el 2011 y con quien hace poco levantó una Copa del Rey. Sus tensiones con la directiva han hecho que el jugador más importante del club en la actualidad haya salido tras rescindir su contrato, sin aplausos, con un triste vídeo desde su casa para despedirse de su afición, como un paria.

Foto: David González

En esta misma situación se encuentran Víctor Sánchez y Javi López, los dos capitanes del Espanyol, quienes ahora mismo se encuentran negociando la rescisión de sus contratos, y que seguramente saldrán apaleados por parte de su afición, que por culpa del descenso, ha cargado duramente contra ellos. Sin duda era el momento de que salieran, pero el comportamiento de parte de su afición está siendo muy poco agradecido e injusto, al culparlos a ambos de todos los males del club.

Foto: RCDE

Sin duda, el mundo del fútbol puede ser algo maravilloso, pero a veces muestra su cara más cruel, en la que al igual que el titán Cronos, acaba devorando a sus hijos sin contemplaciones. Ojalá haya un cambio pronto, ya que no podemos seguir apaleando a nuestras leyendas, sea por lo que sea. Ellos han luchado por nuestros colores y merecen recibir el respeto que se han ganado.

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