Carta de Libertad

Cuando ser sexto es mejor que ser tercero

¿Cómo puede ser que ser tercero penalice más que ser sexto? Quizá hay algo que se nos escapa...

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En la Fórmula 1, a la hora de la clasificación, muchos pilotos prefieren salir un poco más atrás con tal de poder salir por la zona limpia del circuito, para poder hacer una mejor salida y acabar en mejor posición al final de la carrera, y es algo que ocurre en el fútbol en un escenario muy concreto.

En los últimos años, desde la instauración del Play-off de ascenso a Primera, lo que parecía una fantástica posición en la tabla, como es el tercer puesto, se ha convertido en una manzana envenenada. ¿Pero por qué pasa esto?¿Por qué el tercero tiene más complicado subir que el sexto? Pues es bien fácil, todo depende de ese factor olvidado por la gran mayoría del mundo del fútbol, el factor psicológico. Normalmente, quien acaba tercero, suele ser un equipo que lucha por el ascenso directo, como ha sido el caso del Zaragoza en esta temporada. Los maños se han pasado gran parte de la temporada en puestos de Play-off de ascenso e incluso estuvo varias jornadas en el segundo puesto. Eran claros candidatos al ascenso directo, pero tras el parón por el COVID-19, los aragoneses se hundieron, lo que les hizo caer hasta los puestos de promoción de ascenso. Este bajón les mermó anímicamente hasta el punto de que en el Play-off ante el Elche, dieron una imagen más bien pobre, indigna de un equipo que lucha por el ascenso. Sin gol, aunque hay que decir que no tenían a Puado ni a Luis Suárez, sin ideas, sin intensidad, sin fe.

Foto: JOAQUÍN DE HARO RODRÍGUEZ/LOF

En la otra cara de la moneda tenemos al Elche, unos de los equipos con menor presupuesto de La Liga, y que sin embargo ha conseguido ascender. El equipo ha estado más de la mitad de la temporada fuera de los Play-off, pero después de la jornada 24, cuando iban onceavos, el equipo consiguió encadenar una serie de buenos resultados, hasta conseguir escalar hasta la sexta plaza, después de ganar en la última fecha y ver como el Fuenlabrada caía ante el Depor en aquel partido que dio tanto que hablar, por su aplazamiento y por el polémico penalti que dio la victoria a los gallegos. Los de Pacheta recibieron un chute de moral que les hizo conseguir el ascenso, derrotando a Zaragoza y Girona, dos equipos que, a priori, eran mejores, pero que a base de esfuerzo, trabajo y fe, consiguieron doblegar. Buena prueba de ello es el gol de Pere Milla en el 96′, gol que llegó cuando ya todos estaban pensando en la prórroga y en dejar morir el partido.

Desde mi humilde opinión, por mi propia experiencia y por lo que he podido ver durante todos estos años como aficionado, el factor psicológico es determinante, aunque por mucha gente es tomado como algo secundario. ¿No te lo acabas de creer? De acuerdo, te voy a decir un nombre y verás como tengo razón, Leicester City.

Foto: premierskillsenglish.britishcouncil

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