Carta de Libertad

Enemigo público nº 1

Seguro que has visto más de una vez que algún equipo de Segunda se queja del límite salarial. ¿Pero qué es este límite? ¿Es justo? ¿Se tendría que eliminar?

0

Como aficionado del Espanyol, estoy descubriendo un nuevo mundo llamado La Liga SmartBank. Aunque llevo poco tiempo en este extraño mundo, ya he podido ver varias semejanzas y diferencias con La Liga Santander. En primera los clubes de la zona media-baja se quejan de los desorbitados presupuestos con los que Madrid, Barça y Atlético de Madrid dominan al resto de la categoría. En Segunda pasa algo parecido y a la vez diferente, ya que sigue habiendo quejas en el mismo sentido, pero se quejan todos y con el límite salarial como principal escollo para su ascenso y progresión. Así que vamos a ver qué es esto del límite salarial y si se debería eliminar o cambiar.

El límite salarial es el importe máximo que los clubes pueden gastar entre jugadores y cuerpo técnico, además de cantera, otras secciones, etc. Cada club propone su límite en función de varios indicadores (ventas, los ingresos por publicidad o televisión, etc) y La Liga a partir de las diversas auditorías que van realizando los clubes y otros factores aceptan o no el límite propuesto por el club hasta que llegan a un acuerdo. ¿Pero por qué se hace esto? Esto surgió por la necesidad de controlar el gasto de los clubes y evitar su endeudamiento y por ende la desaparición de estos. Ahora bien, ¿estamos ayudando a estos equipos o los estamos lastrando en exceso?

Fuente: Normas de Elaboración de Presupuestos de LaLiga.

Visto lo visto, es cierto que el número de equipos que han desaparecido es inferior a años anteriores y muchos de ellos ya no viven permanentemente en concurso de acreedores, por tanto, en lo económico, la medida ha resultado efectiva. Sin embargo, en el plano deportivo, sí lastra en exceso a los equipos, ya que desde el primero hasta el último de los equipos se ven perjudicados por ello. Fichajes que no se pueden inscribir, equipos que pierden a la mitad de los jugadores de un año para el otro, etc. El caso más extremo es el del Málaga, quien ha vivido un calvario durante esta temporada, después de descender, debido a la nefasta gestión del propietario Al-Thani, se ha visto abocado a una situación límite, que sumado al descenso de ingresos por coronavirus, ha obligado al club a realizar un ERE a su plantilla. Ahora se enfrenta a una temporada en la que tendrá que salvar la categoría para no caer al hoyo de la Segunda B, mientras hace malabarismos para cuadrar las cuentas del club. Situación que no se la deseo ni a mi peor enemigo.

Foto: Estadio Deportivo

Esto ha ocurrido debido a que al hacer el paso de Primera a Segunda, no se respetó ese límite salarial y se ha ido reduciendo y multando al club hasta ahogarlo. Aun así, este “amordazamiento” también se ve reflejado en el sentido contrario, ya que cuando un club asciende a la Segunda División, los ingresos del club son los típicos de un club semi-profesional, lo que hace que su límite al llegar al fútbol profesional sea irrisorio comparado con aquellos que acaban de bajar o que ya llevan un tiempo instalados en la categoría. Por ejemplo, el Sabadell, recién ascendido, tendrá un límite de unos 4,2 millones de euros, mientras que el Espanyol, recién descendido, tendrá un tope de más de 30 millones, siempre y cuando consiga cuadrar su caja y no acabe siguiendo los pasos del Málaga.

Por ello, creo firmemente que, pese a que es una buena idea llevar un control económico de los clubes, se ha de flexibilizar esta exigencia, ya que no ayuda, sino que trae por el camino de la amargura a los 22 equipos que forman la Segunda División Española, perjudicando el desarrollo de los clubes. Desde mi punto de vista, La Liga no debería cortar las alas a los equipos, sino ayudar a aquellos que más dificultades económicas tienen para igualar los equipos y crear una liga mucho más competitiva y justa, al estilo de la Championship inglesa.

Deja un comentario

A %d blogueros les gusta esto: