Carta de Libertad

Bochorno injustificable

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Transcurridos tres días desde el clásico del fútbol francés que recordaremos siempre, toca calmarse y reflexionar sobre lo ocurrido. El PSG dominó gran parte del encuentro, incluso con ocasiones, pero la falta de acierto y un gran Mandanda salvaron a los de Marsella. Luego vendría el gol de Thauvin, dejando en evidencia a Kimpembe y compañía, que sería la chispa que prendería la mecha del mal perder del equipo parisino.

Llamando las cosas por su nombre, los de Tuchel han comenzado de forma desastrosa la Ligue 1. Los subcampeones de Europa parece que todavía no han digerido su batacazo a manos de un Bayern intratable que fue, sin lugar a dudas, el mejor del torneo. En el comienzo de la liga regular no han podido empezar de peor manera, perdiendo las dos jornadas disputadas hasta la fecha y estando en puestos de descenso.

Volviendo al partido, este fue bronco aproximadamente desde el gol de los visitantes hasta que el árbitro pitó el final en el 98. Precisamente, fue en el tiempo añadido cuando se lio la tangana que avergüenza al mundo entero. Aprovecho para decir desde ya que no estoy de acuerdo con Neymar. No me posiciono en ninguno de los dos bandos porque nunca sabremos a ciencia cierta lo que ha ocurrido y porque soy de los que cree que en un campo de fútbol dos no se pelean si uno no quiere.

 

¿Tiene razón el brasileño?

Es cierto que toda persona que ha jugado a fútbol se habrá encarado con alguien por una entrada recibida, eso es normal hasta cierto punto. Sin embargo, golpear, escupir y otras actitudes lamentables que vimos en el Parque de los Príncipes no deberían verse bajo ningún concepto en el fútbol profesional. De hecho, no deberían verse tampoco ni en el fútbol amateur, ni en el callejero… Pero al menos en el profesional que lo ven niños y toman de ejemplo a algunos futbolistas, esto no debería suceder.

Quiero pensar que Álvaro González, central de los marselleses, no insultó a Neymar de manera racista, pero sinceramente tampoco pondría la mano en el fuego por ello. De haberlo hecho, creo que merecería una sanción ejemplar que le impida jugar un año o más y una contundente multa económica. Sin embargo, a pesar de que lo hubiera hecho es vergonzoso que en un campo de fútbol se dé un espectáculo tan lamentable. Para mí al menos no tiene justificación.

 

Carta abierta a Neymar

Neymar, si te han faltado al respeto metiéndose con tu raza, tu cultura, tu color de piel, etc., coges y se lo dices al colegiado. En el caso de que no te haga caso, haces como Eto’o y tantos otros en su día y te vas del campo (o lo intentas). Una vez fuera explicas lo que ha ocurrido y dejas en evidencia a Álvaro, poniéndolo en contra de toda la sociedad. Pegándole collejas y diciendo después que solo te arrepientes de no haberle pegado solo tiras piedras encima de tu propio tejado. Igual si tú también empezaras a actuar con sesera, se te recordaría más por las virguerías que haces en el campo y no tanto por tus polémicas y líos extradeportivos.

 

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