Carta de Libertad

Manuel Pellegrini devuelve la ilusión al Betis

Los verdiblancos, de la mano del técnico chileno, firman su mejor arranque de temporada desde la temporada 2011-12

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Manuel Pellegrini devuelve la ilusión al Betis, una creencia verdiblanca que cada temporada ansía con volver a ver a su equipo desempeñando un buen papel con un fútbol vistoso. Porque ganar de cualquier manera no es suficiente. El Betis en los últimos años se ha obcecado con un estilo de juego que pocas alegrías ha dado. Ni ha jugado bien ni ha cosechado buenos resultados.

 

Desde que empezó el campeonato, el conjunto andaluz ha disputado cinco jornadas que han mostrado las múltiples facetas del equipo. Desde la euforia por conseguir una victoria in extremis en el estreno en liga, al llanto tras no conseguir ningún punto ante un Madrid beneficiado por el VAR. Y todo ello pasando por buenos tramos de juego, incluso dejando  la portería imbatida las dos primeras jornadas. Pero no todo son buenos resultados. “El equipo no ha tenido juego, fútbol, actitud… Nadie puede quedar conforme con el rendimiento de un Betis que ni ha defendido ni atacado bien ante el Getafe”, afirmaba Pellegrini tras perder 3-0. Un partido que empaña el buen inicio de liga, aunque deja signos evidentes de mejora y de esperanza para lo que queda de temporada.

 

FOTO: El Español

 

La llegada del técnico chileno ha revitalizado tanto a la afición como jugadores, que parecían haber perdido el rumbo tras varias temporadas a la deriva. Un entrenador que persigue la misma idea que sus predecesores en el cargo, pero que emprende un camino distinto para llevarla a cabo. Quique Setién y Rubi son técnicos más posicionales y de pizarra, que priorizan los automatismos. En cambio, Pellegrini concede más autonomía a los futbolistas, un fútbol más funcional, y menos posicional, a diferencia de los anteriores técnicos que fracasaron en su testaruda idea de realizar un buen fútbol asociativo.

 

Este es el motivo por el que Manuel Pellegrini ha aterrizado en Heliópolis. El ingeniero, apodo que recibe por haber estudiado una ingeniería civil, no se focaliza en un sistema de juego, se amolda a las circunstancias y a los jugadores. A partir de las variantes que tiene decide jugar de un modo u otro. Una manera de ver el fútbol más pragmática, y sobre todo, efectiva que le sirvió al entrenador chileno para convertirse en un emblema histórico en Villarreal y Málaga.

 

FOTO: El Mundo

 

“En Villarreal construí el equipo en base a un fútbol ofensivo y una exigencia grupal, que trato de no transarla” Decía Pellegrini en una entrevista para The Coach Voice. Y aquí reside la clave del éxito del ingeniero. El trabajo, dedicación, conocimiento y humildad cala en la mente de los jugadores y dotan al equipo de una seña de identidad única.  No es ninguna casualidad que el chileno haya salido airoso de equipos que estaban en una situación deportiva y/o económica pésima. Pero no siempre ha sido así. Sus primeras experiencias como entrenador le curtieron. La primera vez que se sentó en los banquillos fue en la Universidad de Chile, club donde jugó 12 años, y fue un fracaso, ya que terminaría descendiendo.

 

Un entrenador resolutivo que ha tenido altibajos a lo largo de su carrera. En Sudamérica instauró un método europeo de trabajo, solamente con balón y espacios reducidos, donde consiguió grandes hazañas principalmente en River Plate y San Lorenzo. Este último donde mayor problemas tuvo Pellegrini y en el que considera “el trabajo que me dejó más contento en toda mi carrera deportiva”. Los jugadores llevaban dos años sin cobrar, y aún así consiguieron ganar la liga con récord de puntos y de victorias. “Si por ese camino no hemos podido cobrar, a ver, si a través de la gloria deportiva, conseguimos que cambie la dinámica del club en los últimos años”, recuerda Pellegrini sobre su paso por San Lorenzo.

 

FOTO: Chile AS

 

Del fútbol modesto a entrenar equipos galácticos, como Real Madrid o Manchester City. Pero donde mejor ha trabajado ha sido en equipos no tan pretenciosos. Equipos donde los egos no se regodean por los vestuarios. Proyectos de segunda línea que terminan en la parte alta de la clasificación. Al Betis le hacia falta un entrenador como Manuel Pellegrini, y el técnico chileno necesitaba, de nuevo, un proyecto ilusionante para volver a demostrar su valía tras su paso sin pena ni gloria por West Ham.

 

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