Carta de Libertad

Manos a la obra

La Selección Argentina derrotó 1-0 a Ecuador en el comienzo de las Eliminatorias pero no se lució

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La transición de la Selección Argentina comandada por Lionel Scaloni tuvo su primer puntapié en competencia oficial ante Ecuador; no se lució pero gracias a Lionel Messi, nuevamente, rescató tres puntos en un contexto totalmente anormal y selló, de este modo, la base para comenzar a fortificar un equipo competitivo con muchísimo potencial.

Con una pandemia de por medio, la Albiceleste llegaba al duelo ante Ecuador con casi un año de inactividad. Sólo dos entrenamientos con el plantel completo a disposición. Las expectativas eran grandes y la ansiedad aún mayor, y todo esto se evidenció en el terreno de La Bombonera.

Los primeros minutos nos mostraban una clara predisposición de los futbolistas argentinos de mantener la posesión del balón y generar algo de dinámica entre los volantes externos y los delanteros para poder convertirse en opción de pase, y elaborar situaciones de gol a partir del último tercio del campo de juego. Así llegaría el penal tras un desborde del hombre de SevillaLucas Ocampos que el propio Messi cambiaría por gol. A partir de ese momento, el conjunto visitante que dirige Gustavo Alfaro se acomodaría tácticamente y se hacía cada vez más fuerte en defensa. Presionando constantemente a los mediocampistas y neutralizando tanto a Leo como a Lautaro Martínez, la Tricolor se iría al descanso sin sufrir demasiado.

En ese momento uno podía pensar que el técnico argentino cambiaría algunas piezas para generar un mayor movimiento de desmarque en la línea ofensiva, pero no. El equipo saltó a la cancha tal como salió. Primer error. El complemento sería prácticamente igual o peor que la primera parte con algunas situaciones aisladas provocadas de contraataque y de pelota parada. Las modificaciones llegarían: Salvio por Acuña en el mediocampo, Alario por Martínez en la delantera, Foyth por Montiel en el lateral derecho y Nico Domínguez por Lucas Ocampos por la banda, siendo este último el segundo y gran error del entrenador.

¿Por qué no apostó por el ‘Papu’ Gómez? Sin dudas, en la actualidad es Top 3 entre los jugadores de nuestro país con mejor rendimiento. Es el líder futbolístico de la Atalanta, el equipo revelación de Europa, y podría haber sido de gran utilidad para este desmarque y movimiento dinámico que necesitaba el equipo pero, intentando comprender la decisión del entrenador y con el resultado en el bolsillo, su no ingreso pasa por el próximo partido ante Bolivia y que tendrá el condimento de la altura, factor que el ex San Lorenzo ya cuenta en sus estadísticas. Comprensible.

El resultado es positivo y, en planos generales, el rendimiento también. La base del plantel es buena y viene siendo la misma desde que Scaloni está al mando. Pero, obviamente, tendrá que trabajar mucho más para pasar las Eliminatorias Sudamericanas con tranquilidad y perfilar un estilo definido que pueda llevarlo lejos en el próximo Mundial. Aún así, paciencia. Y humildad. Con estos dos ítems (que rara vez tenemos los argentinos), la Argentina seguirá creciendo y podrá convertirse en eso que tanto desea: candidato.

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