Carta de Libertad

Una promesa que cambió la historia

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Transcurría la tarde de un 16 de Julio de 1950 en la alborotada ciudad de Río de Janeiro. La fiesta era total, ya que Brasil podría coronarse campeón del mundo en su casa, el Estadio Maracaná. Es este el punto de inflexión de una gran historia de fútbol.

Casi 200.000 personas eran testigos de este evento en las tribunas de aquella imponente estructura, templo del fútbol mundial. Escuchando la radio, con el bullicio de fondo de aquella ferviente afición, se encontraban João Ramos do Nascimento y su pequeño hijo de nueve años, Edson Arantes do Nascimento, más conocido como Pelé.

João intentaba cumplir, dentro de su humilde forma de vida, los deseos del pequeño Edson. Es que el dinero no sobraba como para darse algunos lujos. Aquello de andar limpiando los baños de una institución deportiva daba mucho trabajo, pero por suerte, Edson lo ayudaba de vez en cuando.

MEMEDEPORTES ] La promesa de Pelé a su padre cuando tenía 10 años
«O Rei» de pequeño. FOTO: Memedeportes.

La repercusión de aquel encuentro entre Brasil y Uruguay fue tan brutal que se pudieron observar dos polos: Antes del encuentro, algunos titulares de diarios ya daban a Brasil como campeón del mundo. Por otro lado, aquella inesperada victoria de “la celeste” terminó con la vida de personas, que se tiraban desde lo más alto de las gradas del Estadio Maracaná.

El lapso de felicidad a tristeza fue lo que vivieron aquel padre e hijo con la emoción que brinda escuchar un partido por radio, cuando el abrazo de gol más bonito sucedía en el minuto 47’ del encuentro, cuando Friaça batía las redes de Máspoli.

La intensidad del encuentro dejó sin uñas a los espectadores, que más allá de Brasil ir arriba en el marcador, percibían algo extraño. Uruguay no se rendía y no se rindió. Empató el partido y, a falta de 10’ para que culmine el juego, un jovencísimo Alcides Ghiggia bate la escuadra y rompe todos los pronósticos.

Es este el momento en que Pelé ve una actitud que le resultaba extraña en su padre, un hombre duro. Las lágrimas de João fueron consecuentes a que aquel niño de nueve años le hiciera una promesa, agarrándose de su mano, le dijo “Não se preocupe pai. Vou ganhar o campeonato mundial para você” (No te preocupes papá. Ganaré el campeonato del mundo para ti). La frase más potente que pudo haber escuchado el Estadio Maracaná, que se hizo eco y la triplicó, trasladando el deseo a Suecia 1958, Chile 1962 y México 1970.

Los ojos de la radio: 70 años del "Maracanazo" - Radiomundo En Perspectiva
El gol que marcaría las emociones de un partido y su público. FOTO: En Perspectiva.

Desde entonces, O Rei, dio tantas alegrías a su querida selección, como también al Santos FC, club para el que defendió su camiseta por 18 años, algo casi impensado en la actualidad. Las redes también lo sufrieron (o disfrutaron), convirtiendo 1.283 tantos en toda su trayectoria profesional.

Muchas veces, actuamos en respuesta a determinados actos, y las ganas de ir a por ello son las que terminan siendo el motor hasta conseguirlo.

Transcurridos seis años de aquel encuentro entre Brasil y Uruguay, Pelé debutaba en el Santos FC. Ocho después, le cumplió la promesa a su padre.

Pelé: "El Mundial de México 70 fue lo mejor para mí" | MARCA Claro México
Pelé, cumpliendo la promesa por tercera vez, en México 70. FOTO: Marca.com

Es este el homenaje de Carta de Libertad a una leyenda del fútbol mundial, en su cumpleaños número 80. Que sigan los goles, O Rei.

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