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El gancho perfecto

La llegada de Agüero al Barcelona está al caer y la renovación de Messi es prácticamente un hecho

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Estaba al caer y finalmente cayó. Sergio Agüero jugará en el Barcelona por las próximas dos temporadas, luego de dejar atrás una década a puro gol e idolatría en el Manchester City, de donde se despedirá el próximo sábado ante Chelsea tras jugar la final de la Champions League, en Porto.

Las charlas comenzaron allá por el mes de marzo cuando la oferta del conjunto culé ya era formal. En un principio, la prioridad del delantero argentino de 32 años era continuar en la Premier League por el hecho de estar en un fútbol que ya conocía y que lo mantendría en un nivel competitivo para ser convocado a su selección. Finalmente, no llegó ninguna concreta y decidió avanzar con el blaugrana hasta llegar a un acuerdo verbal, que incluirá una reducción considerable del salario comparado con lo que ganaba con los citizens. El mismo se convertirá en realidad una vez disputada la final europea.

Ahora bien, desde el punto de vista del futbolista, es evidente que es un salto más que importante en su carrera. Para un jugador de su edad, tras diez años gloriosos y de mucho confort en un club tan importante de Inglaterra, volver a La Liga para vestir la camiseta de un grande de España es un incentivo muy grande para volver e elevar su nivel, demostrar que está vigente y que este tipo de desafíos no le pesan. Y ni hablar de que podrá cumplir su sueño de compartir plantel con un amigo de toda la vida como Lionel Messi. Tampoco puede obviar que el Mundial de Qatar 2022 está a la vuelta de la esquina y debe estar a la altura de las circunstancias si pretende estar en los planes del entrenador de la Albiceleste, Lionel Scaloni. ¿Es entonces Barcelona un club que puede ayudarlo a cumplir todas sus metas? Claro que sí. Pero, veámoslo al revés. ¿Es el delantero que Barcelona tanto necesita?

El ‘Kun’ siempre ha sido un grandísimo delantero con movimientos ofensivos ágiles y letales que solo los delanteros de élite suelen tener. Año tras año luchó y se sacrificó para convertirse en uno. Y sin dudas lo logró. Por ello estuvo bajo el radar de las potencias europeas en reiteradas oportunidades. No obstante, hoy por hoy, no tiene demasiada continuidad y los pocos minutos que Pep Guardiola le ha confiado esta temporada no fueron aprovechadas al ciento por ciento por él. Llega con un puñado de minutos encima. Y tiene 32 años. Una edad que ya no puede convertirlo en una apuesta de cara al futuro sino que ni bien se coloque la casaca azulgrana, tendrá la presión de la afición y del propio entrenador de turno para que brinde todo su potencial al equipo. Todo este contexto no lo convierten en el refuerzo ideal. Salvo por un detalle: su amistad con Messi.

Concentraron juntos desde las Sub-20 de la Argentina en 2005 y forjaron una relación inseparable. Juntos jugaron tres Copas del Mundo y sueñan con llegar de la mejor forma a la cuarta. Dicho esto, Agüero es la llave de Joan Laporta que viene a cerrar la novela de la renovación de Lionel, iniciada a finales de la temporada pasada cuando Josep María Bartomeu, aún mandamás de la institución, le negó la salida.

Sergio no llega al Barcelona para ser el delantero estrella. De hecho, quizás varios apellidos estaban antes en la lista. A lo mejor, tampoco es el futbolista que tanto necesita el equipo en este momento. Sobre todo por su presente. Sin embargo, ¿puede llegar a serlo si mejora su rendimiento? ¡Por supuesto! Pero el verdadero motivo de su arribo es su relación con la ‘Pulga’. Viene a terminar de sanar este punzante dolor de cabeza de todos los hinchas blaugranas que le causaba la incertidumbre de no saber si su emblema seguiría o no en el club. Agüero es el gancho perfecto para darle a Messi un fuerte impulso para extender su vínculo. Y eso lo convierte en un gran refuerzo. Veremos que pasa en la cancha.

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