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El fútbol y la reconversión social

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“El deporte es la herramienta más poderosa para unir a los pueblos. Nada tiene tanta fuerza como el deporte” Nelson Mandela. Si África tiene un capitán, su nombre es Nelson, esté donde esté.

Este hombre, llevó la pelota pegadita al pie, eludió a unos cuantos defensores que pretendían clavarle los tapones de los zapatos en las piernas, y marcó un golazo, un try, un hoyo en uno. Hizo un ace con la potencia de Andy Roddick, la técnica de Roger Federer y el grito de Rafa Nadal, habiéndose acomodado el short antes.

FUTBOL-FIFA ordena banderas a media asta y minuto de silencio en honor a Mandela | Reuters
Fuente: Reuters.

África es un continente muy golpeado, o al menos eso es lo que vemos desde afuera. Pero si nos adentramos en su mundo, muchos de sus habitantes viven contentos, y lo que los hace felices, en gran medida, es un balón de fútbol.

A inicios del año 2020, Alberto Edjogo-Owono presentó un libro al que tituló “Indomable. Cuadernos del fútbol africano”.

Predijo de alguna manera el encierro en casa, y nos regaló historias del fútbol africano, las cuales están repletas de hechos curiosos para leerlas y releerlas.

Algunos cuentos de los cuentos

Sudáfrica y los puntapiés

El 2010 fue un año que marcó a África. Fue un momento especial en su rica historia futbolera. Sí, rica, a tal punto que movió a todo un continente alentando y llorando con Ghana, así como también gritando el gol más emotivo de Sudáfrica, cuando Siphiwe Tshabalala anotaba el primero de aquel Mundial.

“La CAF fue la primera institución que agrupó a varios países africanos con un fin común. La primera entidad panafricanista que pretendía usar el fútbol como herramienta de cohesión social

En la ciudad portuguesa de Lisboa, tendría lugar un pacto entre cuatro naciones (Egipto, Sudán, Etiopía y Sudáfrica).

Aprovechando la ocasión del Congreso que la FIFA organizó en junio de 1956, estas naciones africanas se unieron en pos de aglutinar el mundo futbolístico profesional en una asociación.

La fundación de la CAF fue la respuesta a una sociedad con ganas de fútbol, de rechazo a la segregación racial y al colonialismo. Fue la posta que representaba a todo un Continente que suplicaba libertad en todos sus sentidos, esa que siente el jugador de fútbol cuando se desplaza por el verde campo de juego.

Cuando ser futbolista se convierte en una pesadilla
Fuente: ABC.es

Zambia y un sueño

Cuando escuchamos hablar de Zambia y su selección de fútbol, involuntaria y erróneamente la podríamos relacionar con debilidad. Este concepto puede reconvertirse si vinculamos las casualidades (o causalidades) de la vida, en un país donde la escolarización básica no supera el 2%, pero la pasión por el fútbol intenta ser parte del método educativo.

“A los zambianos les gustaba fantasear con la posibilidad de que, algún día, su bandera ondeara con orgullo en unos Juegos Olímpicos. Ya que se independizaron en época olímpica (JJ.OO de Tokio 1964), ¿por qué no hacerse mayores también en un gran evento deportivo mundial?”

El fervor y las ganas empujaron con tanta fuerza que, pasados 24 años, Zambia sacó a relucir sus gambeteos y agilidad en los JJ.OO de Seúl 1988.

Testigo de tal espectáculo fue la “azzurra”, que se tuvo que aguantar el recital que acabó con cuatro goles a favor de los africanos. “Echaron el balón al suelo y empezaron a correr despreocupados, con la alegría que caracteriza al pueblo zambiano”.

El fútbol, más allá de las estrategias y tácticas aplicadas según el rival, va de esto. De jugar con un solo tipo de presión: sonreírle al balón y lanzarse a correr.

La 'hora' de Zambia | Fútbol | elmundo.es
Fuente: EL MUNDO.

Los “KK Eleven”, como se conoce a la selección de Zambia, regresaron a casa tras caer derrotados en cuartos de final ante Alemania, pero se llevaron a África el orgullo de una meta, y algo más.

Costa de Marfil y el fútbol como mediador

Transcurría el año 2005 cuando Costa de Marfil se encontraba en una compleja situación política. Existía discriminación hacia determinados sectores de la sociedad, retirando incluso la nacionalidad marfileña a muchas personas. Mientras tanto, los políticos no tomaron el timón de forma correcta como para llamar a elecciones.

La tensión iba acompañada por un evento cúlmine: Costa de Marfil se jugaba la clasificación al Mundial de Alemania 2006.

Para clasificar, Costa de Marfil debía vencer a Sudán y Camerún no tenía que ganarle a Egipto, que jugaba por el honor.

El equipo comandado por Didier Drogba logró su cometido, mientras que los “leones indomables” no pudieron con Egipto, fallando incluso un penal en el último suspiro del encuentro. El empate a uno le regaló una alegría no solo a una selección de fútbol, sino que también a un país destruido tanto política como socialmente.

Plebiscito para la paz Deporte y paz (I): Drogba y un partido para el fin del conflicto - AS Colombia
Fuente: AS Colombia.

Aprovechando que se encontraba rodeado por cámaras de televisión, Drogba tomó el control de un micrófono y se dirigió a sus compatriotas:

 

“Mujeres y hombres de Costa de Marfil, de norte a sur y de centro a oeste, hoy hemos demostrado que todos los costamarfileños pueden coexistir y pueden jugar juntos por un objetivo común: clasificar al país para una Copa del Mundo. Os prometimos que la celebración uniría a nuestro pueblo. Hoy os rogamos de rodillas. Perdonad. Perdonad. Perdonad. La única nación africana con tanta riqueza no puede estar en guerra…”

 

Más allá que Didier se identificara de alguna manera con las tesituras de unas de las facciones políticas, el delantero tenía las cosas claras: simplemente quería paz para su tierra, cosa que logró en gran parte a través del deporte más popular de África y el mundo, el fútbol.

Mandela lo tenía muy en claro. Drogba también. Mientras tanto, África está tranquila, seguirá siendo indomable.

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