Medio multiplataforma opinativo especializado en fútbol

Marcelino toma el mando

Tras muchas semanas de especulación, Gaizka Garitano ha sido relegado y llega un entrenador top como Marcelino al banquillo de San Mamés. ¿Pero qué puede aportarle el de Villaviciosa a los leones?

0

Desde hacía semanas, un runrún resonaba por la calle Licenciado Poza, por aquellos bares en los que los aficionados del Athletic se agolpan para ver el partido de su equipo y donde, antes de la pandemia, se calentaba a ritmo de zuritos de cerveza y pinchos de changurro antes de entrar a San Mamés. Y ese runrún tenía nombre y apellidos, ni más ni menos que Gaizka Garitano, el ya ex-entrenador de los leones. Más allá de la reciente mejoría en la clasificación, después de un inicio más que preocupante, los vascos no estaban realizando un gran juego. Y ante una oportunidad de mercado de tal calibre, como es Marcelino García Toral, el Athletic se ha tirado en plancha a por él sin dudarlo. La pregunta es, ¿será capaz Marcelino de darle un vuelco al juego de los vascos?

Pues si nos remitimos a lo puramente táctico, el cambio no parece ser muy grande. El libreto de Marcelino es conocido por todos, repliegue medio-bajo y contraataque letal, más o menos el mismo tipo de juego que venía proponiendo su predecesor, aunque quizá un poco menos especulativo con el balón. Sin embargo, donde vemos la principal diferencia es en el esquema, donde el preparador asturiano siempre ha apostado por el 4-4-2 clásico a diferencia del 4-2-3-1 de Garitano. Es un sistema que puede funcionar en el Athletic, tiene jugadores que se pueden adaptar al esquema, aunque haría falta reforzar ciertas zonas del campo.

De hecho lo único que parece claro es la línea defensiva y la portería, con un Unai Simón inamovible, pese a recientes fallos de bulto, y un eje central comandado por un Íñigo Martínez que dará más que nunca rienda suelta a sus desplazamientos en largo para buscar la carrera de los delanteros y extremos. El otro central estará en disputa entre Yeray y Unai Núñez, quienes se han ido alternando ese sitio indistintamente. Yuri y Capa también parecen inamovibles, para dar profundidad y cargar el área de centros laterales. Ojo también a la irrupción de De Marcos, aunque seguramente se encuentre por delante del lateral.

Foto: Juan Echevarria

En el centro del campo es donde quizá radique el principal problema de los leones, donde nos encontramos varias opciones, pero ninguna fija. El doble pivote podría tener múltiples combinaciones, con un Dani García peleón, un Vesga para dar más salida de balón, un Unai López para dar un poco de alegría, aunque no conjuga mucho con el tipo de juego de Marcelino y por último, el que a título personal es el cachorro más ilusionante que ha llegado desde Lezama en los últimos años, Unai Vencedor, un chaval de tan solo 20 años que es capaz de realizar un trabajo oscuro brutal y que no se si a corto o a largo plazo, será vital en el Athletic. En bandas, las opciones se reducen, Berenguer parece clave, ya que puede hacer de extremo rápido y habilidoso a pierna cambiada, como eran Guedes o Cheryshev, y por el otro lado el que más números suma es De Marcos, extremo con mucho recorrido, que puede nutrir el área de centros, como ya hizo ante el Elche. También asoman la posibilidad de Ibai Gómez o de Córdoba, quienes tendrían que ser rescatados del ostracismo por Marcelino.

Foto: LARREINA/UGS MARCA

Por último nos queda la delantera, y aquí es donde surge la verdadera revolución. Marcelino acostumbra con dos delanteros con roles diferentes, uno muy rápido, que vaya al espacio y pueda ganar la espalda a la defensa rival ante los desplazamientos en largo que lleguen desde atrás y otro que tenga mucha movilidad, estilo Rodrigo Moreno, que sea capaz de conectar el centro del campo con la delantera y que pueda generar jugadas en un equipo que, a priori, se dibuja físico. Para todos es obvio que quien mejor encarna ese rol de hombre rápido es Iñaki Williams, quién puede verse profundamente beneficiado por este sistema que tan bien encaja con sus cualidades. En el otro rol quien más encajaría sería Muniain, el jugador con más talento de la plantilla, que con libertad puede hacer mucho daño, siempre y cuando respeten las lesiones. Por si acaso, Villalibre y Raúl García esperarán su oportunidad.

Foto: Marca

Sin duda, Marcelino puede dejar huella en el Athletic, como ha hecho la mayoría de sus equipos, aunque también dependerá de si decide reforzar al equipo en este mercado, lo que podría mejorar el escueto fondo de armario vizcaíno y afrontar con más garantías los enormes retos que tiene el Athletic por delante, como son la Supercopa y la aplazada Copa del Rey. Aun así, Marcelino es sinónimo de éxito y la afición de San Mamés puede soñar con sacar de nuevo La Gabarra.

Deja un comentario

A %d blogueros les gusta esto: